COLOMBIA NECESITA QUE LAS AUTORIDADES ACTUEN CON TODO EL PESO DE LA LECONTRA LOS TERRORISTAS QUE PERMANENTEMENTE VISITAN LOS ESTADIOS DEL PAÍS. VARIOS EJEMLO LO SUCEDIDO HACE 8 DIAS EN EL ESTADIO ATANASIO GIRARDOT DE MEDELLIN.
POR : LUIS ALBERTO FIUEROA — -LUALFI – TARJETA PROFESIONAL 0222 EXPEDIDA POR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN NCIONAL. TESORERO DEL COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTAS SECCIONAL 26 RISARALDA.
Durante el partido que jugó el Atlético Nacional con el equipo Junior de Barranquilla, desborda todos los límites tolerables de un encuentro de fútbol donde las pasiones alertan los sentidos , lo que obliga a las autoridades tomar medidas severas para evitar que estos actos violentos se sigan convirtiendo en un campo de batalla de los delincuentes.
El jueves 27 de septiembre uno aficionados de Junio de Barranquilla l emprendieron contra unas personas que acompañaban a Nacional cundo este equipo marcó el segundo gol y en segundos se convirtieron en una guerra campal que se extendió a todas la graderías a la zona de traslado y por último a las afueras del estudio con un resultado de cantidad de personas heridas entre ellos tres de gravedad.
Según las imágenes dadas a cáncer por los diferentes medios de comunicación social y que rodaron por las redes sociales, la trifulca de los hinchas y barras bravas de ambos equipos no se limitaron a los tradicionales golpes, no que fue un enfrentamiento armas cortopunzantes a ser lanzados del segundo al primer piso, al primero donde fueron recibidos a golpes y puñaladas.
Si es necesario cerrar la tribunas donde ocurren estos desmanes, den hacerlo; pero el fútbol o puede seguir siendo un escenario de pelea entre asesinos disfrazados de hinchas.
En dónde quedaron los controles y requisa que permitió que decenas de personas atuvieran armadas dentro del estadio. Si es necesario prohibir el ingreso de las personas con distintos y avisos alusivas a los equipos que van a jugar, o negar la entrada de los hinchas y visitantes con cualquier elemento que los identifique , o cerrar las tribunas donde regularmente ocurren estos desmanes, hay que hacerlo; pero el fútbol no puede seguir siendo campo de batalla para irresponsables