DESDE MI ESCONDITE

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Por: Gabriel Alberto Toro Peláez (Exprocurador Militar, columnista www.notieje.com)

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Campeones de la mentira, el cinismo y arbitrariedad, los líderes de Estados socialistas: pregonan, aconsejan e imponen su tiranía, destruyendo la democracia para perpetuarse en el poder; pero pretenden ser los adalides de los derechos, cuando no respetan ninguno. Practican el odio de clases inculpando, a quienes no están con ellos, de polarizar el País. Exigen derechos y denuncian a sus contrarios, para sacarlos del camino.

El contrasentido que manejan los manifestantes, lo vemos en las grabaciones de sus “protestas pacíficas”, cuando atacan a piedra, palo y bombas incendiarias a policías que inermes asisten a esos eventos de destrucción; sin embargo, los denuncian como agresores, si se defienden.

Exigen respeto de los uniformados cuando El Estado los responsabiliza del orden público, (pero desarmados), siendo atacados inmisericordemente por bandadas energúmenas, mientras la justicia exige proporcionalidad a los oficiales, es decir: “piedra a piedra o uno a uno”.

Protestan todavía por un IVA del 19%, ya descartado; pero sus manifestaciones y bloqueos, han conseguido elevar los precios de elementos básicos por encima del 400%.

Protestan por mejoras en la salud; pero queman 16 ambulancias y bloquean el transporte e importación de insumos.

Protestan por la corrupción; pero destruyen la economía nacional, muchos de ellos recibiendo pagos de $70.000.oo diarios.

Exigen reducir impuestos; pero dañan bienes públicos, como buses de Transmilenio, estaciones, CAIS, alcaldías y gobernaciones. Atacan los comercios, industrias, transportes e impiden el libre tránsito de personas, bienes o servicios; pero esperan encontrar trabajo remunerado, cuando han arruinado y espantado la empresa privada.

Pregonando “NO MAS CORRUPCIÒN” saquean tiendas, bancos y supermercados, reclamando más oportunidades de trabajo, mientras arruinan las   empresas que lo producen.

No pagan, ni dejan recaudar impuestos; pero quieren que El Estado los auxilie y patrocine su vagancia, sin contraprestación alguna.

Exigen educación gratuita; pero los maestros -mimados del Estado- con salarios, dobles jubilaciones y mejores condiciones laborales, viven en paro y en manifestaciones de protesta, utilizando sus estudiantes.

Violan la ley: pero exigen respeto a su accionar delictivo, retiro del Esmad, policía y  ejército, para que no les impidan la  destrucción y robo, que ha producido pérdidas,  en aumento, a Minhacienda por $10.2billones, al comercio $2.2billones; ganaderos $120.000millones; al transporte $1.8billones. Almacenes e industrias cerradas. ¿Es así como pretenden edificar su futuro?

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