


Bajo el liderazgo del brigadier general Carlos Ernesto Marmolejo Cumbre, la Quinta División del Ejército Nacional presenta un balance operacional del primer trimestre de 2026 con resultados altamente contundentes, lo que evidencia una ofensiva sostenida que impacta de manera directa la capacidad armada de los grupos armados organizados sus finanzas y logística.
La ofensiva operacional permitió impactar de manera directa a múltiples organizaciones, con la neutralización de 15 afectaciones a los GAO residuales (GAO-r), 9 afectaciones al Clan del Golfo, 3 afectaciones al ELN; asimismo se logró la intervención de más de 20 estructuras criminales, incluyendo redes vinculadas a la Segunda Marquetalia, afectando su mando, control y capacidad de expansión territorial.
Durante este periodo, las tropas desarrollaron 61 operaciones ofensivas, de las cuales 31 (51 %) estuvieron dirigidas a golpear las economías ilícitas, principal fuente de financiación de estas estructuras criminales.
La ofensiva militar permitió afectar de manera directa el sistema financiero ilegal de los grupos armados, con resultados de alto impacto, como la incautación de 17.180 galones de hidrocarburos, 1403 kg de cocaína, 5229 kg de marihuana incautados, 906 kg de insumos sólidos y 1180 galones de insumos líquidos decomisados, una reducción del 70 % en la producción de pasta base de coca.
Estas cifras reflejan una estrategia efectiva de asfixia financiera, debilitando la capacidad de sostenimiento y expansión de las estructuras criminales.
En materia de afectación a la capacidad bélica, los resultados evidencian una degradación significativa del poder de daño de los grupos ilegales, dado de 190 artefactos explosivos fueron neutralizados, 46 minas antipersonal, 153 kg de explosivos, 174 detonadores, 77 armas cortas incautadas, una reducción del 76 % en la disponibilidad de municiones, afectando las logística criminales que delinquen en área de responsabilidad de la Quinta División. Estos resultados representan un golpe directo a la capacidad de acción terrorista, limitando la ejecución de atentados contra la población y la Fuerza Pública.
En protección directa a la población civil, se destacan, en el primer trimestre 2026, 30 capturas por extorsión y secuestro, 8 personas liberadas; lo anterior evidencia una mayor capacidad de respuesta frente a delitos que vulneran la libertad y la seguridad ciudadana, y mediante el desarrollo regional de la campaña, #YoDenuncioYoNoPago.
El brigadier general Carlos Ernesto Marmolejo Cumbre afirmó, «Estos resultados demuestran una ofensiva operacional sostenida, focalizada en debilitar la capacidad armada su estructura de mando y sus economías ilícitas. Continuaremos desarrollando operaciones contundentes para proteger a la población y garantizar la seguridad en nuestra área de operaciones».
Los resultados del primer trimestre de 2026 consolidan una campaña militar efectiva basada en inteligencia, focalización y presión simultánea, logrando desfinanciar estructuras criminales, reducir su capacidad armada y debilitar la amenaza en las regiones de Boyacá, Cundinamarca, Huila, Tolima, Quindío, Risaralda y Caldas, siendo la División con mayor responsabilidad en el corazón del país.
ENGLISH VERSION
Decisive Blow to the Armed Capacity and Finances of Organized Armed Groups in the First Quarter of 2026: Fifth Division.
Under the leadership of Brigadier General Carlos Ernesto Marmolejo Cumbre, the Fifth Division of the Colombian National Army presents an operational report for the first quarter of 2026 with highly decisive results, demonstrating a sustained offensive that directly impacts the armed capacity, finances, and logistics of organized armed groups.
The operational offensive directly impacted multiple organizations, neutralizing 15 residual armed groups (GAO-r), 9 Clan del Golfo, and 3 ELN; it also resulted in the intervention of more than 20 criminal structures, including networks linked to the Segunda Marquetalia, affecting their command, control, and capacity for territorial expansion.
During this period, troops conducted 61 offensive operations, 31 (51%) of which targeted illicit economies, the primary source of funding for these criminal organizations.
The military offensive directly impacted the armed groups’ illegal financial system, yielding high-impact results such as the seizure of 17,180 gallons of hydrocarbons, 1,403 kg of cocaine, 5,229 kg of marijuana, 906 kg of solid precursor chemicals, and 1,180 gallons of liquid precursor chemicals, resulting in a 70% reduction in cocaine base production.
These figures reflect an effective strategy of financial strangulation, weakening the capacity of these criminal organizations to sustain and expand their operations.
Regarding the impact on combat capabilities, the results demonstrate a significant reduction in the destructive power of illegal groups, given that 190 explosive devices were neutralized, along with 46 antipersonnel mines, 153 kg of explosives, 174 detonators, and 77 seized handguns. There was also a 76% reduction in the availability of ammunition, affecting the logistics of criminals operating in the area of responsibility of the Fifth Division. These results represent a direct blow to terrorist activity, limiting the execution of attacks against the population and the Public Force.
In terms of direct protection of the civilian population, the first quarter of 2026 saw 30 arrests for extortion and kidnapping, and the release of 8 people. This demonstrates a greater capacity to respond to crimes that violate freedom and citizen security, and is further evidenced by the regional development of the #YoDenuncioYoNoPago (I Report, I Don’t Pay) campaign.
Brigadier General Carlos Ernesto Marmolejo Cumbre stated, “These results demonstrate a sustained operational offensive focused on weakening the armed capacity, command structure, and illicit economies of criminal organizations. We will continue to conduct decisive operations to protect the population and guarantee security in our area of operations.”
The results of the first quarter of 2026 consolidate an effective military campaign based on intelligence, targeted operations, and simultaneous pressure, successfully defunding criminal structures, reducing their armed capacity, and weakening the threat in the regions of Boyacá, Cundinamarca, Huila, Tolima, Quindío, Risaralda, and Caldas. This division bears the greatest responsibility in the heart of the country.



