
| Este plan, que contará con una asignación de recursos de $42.895 millones, busca mejorar la coordinación de la acción del Estado para garantizar su efectividad en materia de política criminal, a través de la definición de estrategias orientadas a fortalecer la capacidad institucional, garantizar los bienes jurídicos de la población y cumplir los principios generales del derecho penal. De acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP) esta política articula la acción del Gobierno nacional, las Ramas Legislativa y Judicial, y los organismos de control para implementar una política criminal integral, coherente con la realidad nacional, oportuna frente a las dinámicas criminales y garante de los derechos de los habitantes en los territorios del país. Las entidades partícipes del documento son el Ministerio de Justicia y del Derecho; el Ministerio de Educación; el Departamento Nacional de Planeación; el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar; el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario; la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios; la Policía Nacional; la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia; el Consejo Superior de la Judicatura; la Fiscalía General de la Nación; la Procuraduría General de la Nación; la Defensoría del Pueblo y el Congreso de la República. El documento contempla estrategias encaminadas a mejorar la capacidad de respuesta institucional del Estado para potenciar su efectividad y oportunidad a fin de reducir el homicidio. También, perseguir la violencia sexual y basada en género que afecta a la población más vulnerable; alcanzar mayor contundencia en la disrupción del crimen organizado; humanizar el sistema penitenciario y carcelario, garantizando la efectiva resocialización. Además, prevenir el uso y la participación de niños, niñas y adolescentes en actividades criminales; combatir el crimen en sus diferentes manifestaciones y atacar particularmente el fenómeno de la corrupción y sus efectos. |



