El 23 de febrero de 2026, las autoridades colombianas confirmaron la llegada de un nuevo frente frío sobre el mar Caribe, acompañado de la entrada de polvo del Sahara. El fenómeno, que se extenderá hasta el 26 de febrero, ha puesto en alerta a varias ciudades y departamentos debido al incremento de lluvias, vientos intensos y oleaje elevado, además de posibles efectos en la salud y la agricultura.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) advirtieron que las precipitaciones podrían provocar inundaciones, deslizamientos y crecientes súbitas en regiones del Caribe, Pacífico y Andina. La combinación con partículas provenientes del Sahara aumenta el riesgo de afectaciones respiratorias y daños en cultivos sensibles.
Este tipo de fenómenos no es nuevo en Colombia, pero su coincidencia en el tiempo genera un escenario más complejo. Los vientos alisios que transportan el polvo desde África suelen aparecer varias veces al año, aunque en esta ocasión se suman a un frente frío que intensifica las condiciones climáticas adversas. Expertos señalan que la interacción de ambos eventos puede alterar la calidad del aire y reducir la visibilidad en zonas urbanas.
La alerta ha llevado a las autoridades locales a recomendar medidas preventivas, como evitar actividades al aire libre en momentos de alta concentración de partículas, reforzar sistemas de drenaje y mantener vigilancia en áreas propensas a deslizamientos. A nivel internacional, el caso refleja cómo fenómenos atmosféricos intercontinentales, como el transporte de polvo del Sahara, tienen repercusiones directas en la seguridad y la salud de países latinoamericanos.
English version
Colombia on alert as cold front and Sahara dust arrive
On February 23, 2026, Colombian authorities confirmed the arrival of a new cold front over the Caribbean Sea, combined with incoming Sahara dust. The phenomenon, expected to last until February 26, has triggered alerts in several cities and regions due to heavy rains, strong winds, high waves, and potential impacts on health and agriculture.
The national meteorological institute (IDEAM) and the disaster risk management agency (UNGRD) warned that rainfall could cause floods, landslides, and sudden river surges in the Caribbean, Pacific, and Andean regions. The addition of dust particles from the Sahara increases the risk of respiratory issues and damage to vulnerable crops.
Although such events are not new to Colombia, their simultaneous occurrence creates a more challenging scenario. The trade winds that carry dust from Africa appear several times a year, but this time they coincide with a cold front that intensifies adverse weather conditions. Experts note that the interaction of both events may affect air quality and reduce visibility in urban areas.
Local authorities have urged preventive measures, including limiting outdoor activities during high particle concentration, reinforcing drainage systems, and monitoring landslide-prone areas. Internationally, this case illustrates how intercontinental atmospheric phenomena, such as Sahara dust transport, directly impact the safety and health of Latin American countries.


