La ciudad de Bogotá podría enfrentar un racionamiento eléctrico en 2026 debido a los retrasos en proyectos de transmisión de energía, según alertas recientes del Grupo de Energía de Bogotá. El presidente de la entidad, Juan Ricardo Ortega, advirtió que ya existen restricciones en el acceso a energía en zonas del norte y occidente de la capital, lo que impide el desarrollo de nuevos proyectos y pone en riesgo el suministro para millones de habitantes.
El problema se origina en la falta de avance de obras clave que permitirían ampliar la capacidad de transmisión eléctrica. La revocatoria de licencias ambientales ha paralizado varios de estos proyectos, generando un cuello de botella que podría derivar en apagones o cortes programados si no se toman medidas urgentes. Esta situación preocupa especialmente al Concejo de Bogotá, que ha encendido las alarmas ante el impacto que tendría en sectores estratégicos como el transporte público, incluyendo el Metro y el Regiotram.
Además del crecimiento poblacional, el aumento en la demanda energética por nuevas construcciones y desarrollos tecnológicos ha presionado aún más la infraestructura existente. Expertos advierten que, sin una solución inmediata, la ciudad podría enfrentar dificultades para sostener su ritmo de expansión y garantizar servicios básicos.
El panorama energético de Bogotá se suma a los desafíos recientes en materia de agua, lo que evidencia una necesidad urgente de planificación integral de recursos. La capital colombiana requiere inversiones rápidas y decisiones políticas firmes para evitar una crisis que afectaría tanto a hogares como a la economía local.
English version
Bogotá faces potential power rationing in 2026 due to infrastructure delays
The city of Bogotá may face power rationing in 2026 due to delays in energy transmission projects, according to recent warnings from the Bogotá Energy Group. Its president, Juan Ricardo Ortega, stated that energy access is already restricted in the northern and western areas of the capital, hindering new developments and threatening supply for millions of residents.
The issue stems from stalled infrastructure projects meant to expand transmission capacity. Environmental license revocations have halted several key initiatives, creating a bottleneck that could lead to blackouts or scheduled outages if urgent action isn’t taken. The Bogotá City Council has raised concerns about the impact on strategic sectors such as public transportation, including the Metro and Regiotram systems.
In addition to population growth, rising energy demand from new buildings and technological developments has further strained the existing infrastructure. Experts warn that without immediate solutions, the city may struggle to maintain its expansion pace and ensure essential services.
Bogotá’s energy outlook adds to recent challenges with water supply, highlighting the urgent need for integrated resource planning. The Colombian capital requires swift investment and decisive political action to prevent a crisis that could affect both households and the local economy.



