

Desde mediados de enero de 2026, movilizarse por las vías del departamento de Antioquia es más costoso.
A partir del viernes 16 y el sábado 17 de enero, entraron en vigencia los nuevos valores en las casetas de cobro de peajes, los cuales presentan variaciones dependiendo de si están a cargo de la Gobernación de Antioquia o de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
En el caso de los peajes administrados por la Gobernación de Antioquia, el incremento comenzó a regir desde las 6 a. m. del sábado 17 de enero.
Operación normal en los peajes de Antioquia MinTransporte© MinTransporte
Este ajuste se realizó con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del año 2025, certificado por el DANE en un 5,1%. Las nuevas tarifas para la Categoría 1 en estos corredores viales quedaron establecidas de la siguiente manera:
Túnel de Oriente: $26.300.
Variante Palmas: $20.200.
Santa Elena: $15.100.
Vía Pajarito (San Pedro de los Milagros): $12.900.
Cabe destacar que, para las comunidades de las veredas El Progreso y La Quiebra, se mantiene una tarifa especial temporal de $7.600 para la categoría 1, sujeta al cumplimiento de requisitos previos.
Los de la ANI
Operación normal en los peajes de Antioquia MinTransporte© MinTransporte
Por otro lado, los peajes a cargo de la Nación en el departamento experimentaron alzas más significativas, algunas superando el 28%, debido a que incluyeron factores de normalización tarifaria además del IPC.
Según reportes de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), casetas como La Pintada y Amagá registraron los mayores aumentos. Por ejemplo, el peaje de La Pintada pasó de $18.600 a $23.900, y el de Amagá subió a $20.600 (estaba en $16.100).
De otro lado, el peaje de Puerto Berrío pasó de $13.400 a $14.083, mientras que el de Cisneros y el Aburrá quedaron entre los más caros del país.
El de Cisneros incrementó de $24.600 a $29.400, mientras que el de Aburrá subió de $23.700 a $27.300 para automóviles.
Reacciones
La Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI) expresó su preocupación frente a la política de incremento en las tarifas de los peajes, señalando que esta decisión incide directamente en la movilidad y el costo de vida de la ciudadanía.
Para el gremio, aunque los ajustes responden a marcos contractuales, es indispensable reconocer su impacto social y territorial.
Desde su perspectiva técnica, la SAI advierte que el aumento afecta a usuarios frecuentes, transportadores y sectores productivos, lo que genera un efecto en cadena sobre la logística y los precios en la región.
Por esta razón, la entidad hace un llamado a revisar estos ajustes de manera integral y propone abrir un espacio de diálogo técnico donde autoridades y expertos evalúen alternativas que equilibren la sostenibilidad económica con el beneficio colectivo, aplicando no solo ingeniería, sino también «sentido común, transparencia y visión de país».


