



/Foto FF.MM.
Domingo, 7 DE DICIEMBRE de 2025.-
La utilización por parte de los grupos armados ilegales de drones para afectar a las Fuerzas Militares, Policía y la población civil se está incrementando de forma preocupante. Entre el año pasado y hasta la fecha se han registrado más de 350 ataques con aeronaves no tripuladas, que han dejado un balance de 16 soldados, tres campesinos y dos policías asesinados, así como más de 252 heridos.
Desde hace varios meses el Ministerio de Defensa y la cúpula castrense y policial han venido activando una estrategia para hacer frente a esta amenaza, sobre todo ante la evidencia de que una gran parte de los frentes del Eln, los grupos residuales de las Farc, así como las bandas criminales de alto espectro, como el Clan del Golfo, están haciendo del uso de los drones un arma principal para hostigar a la Fuerza Pública y la comunidad. Esto se debe, en gran parte, a que estos dispositivos son adquiridos en el mercado legal sin mayor restricción y luego acondicionados para transportar explosivos y dejarlos caer sobre los blancos escogidos, o simplemente sus operadores los dirigen a estos y los estrellan para que exploten al impacto.
Si bien las autoridades en distintas partes del país han tratado de adquirir equipos inhibidores o de interceptación de drones, estos son esfuerzos aislados que necesitaban ser estructurados en una estrategia más integral, con un soporte logístico más amplio y estándares de profesionalización a corto, mediano y largo plazos.
De allí la importancia de la reciente activación del batallón de Aeronaves No Tripuladas de la Aviación (Banot) del Ejército, la primera unidad de este tipo en América Latina, cuyo comandante, coronel Jorge Ernesto Patiño, explicó en nuestra edición dominical la misionalidad que deben cumplir sus integrantes.
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Es evidente que se está ante un reto tecnológico de alto vuelo. No solo porque es claro que los grupos armados ilegales, amparados en las millonarias ganancias derivadas de las economías ilícitas, poco a poco irán adquiriendo drones de perfil bélico en el mercado negro de armas internacional, sino porque las informaciones recogidas por inteligencia de las Fuerzas Militares y de Policía dejan ver que en los frentes subversivos se está entrenando a personal para el manejo de drones de forma acelerada, aunque todavía muy artesanal.
El Estado debe prepararse para hacer frente a este nuevo desafío en el conflicto armado, porque estas armas llegaron para quedarse y es muy grande el daño que pueden hacer en materia de pérdida de vidas y daños materiales.




