

Seguramente quienes practican el Yoga, nos presentarán una serie de beneficios, como la disminución del estrés, una mejor concentración, te llena de energía, incrementa tu capacidad pulmonar, el cerebro tiene una mejor oxigenación, fortalece tu corazón, mejora tu postura, te brinda paz mental, te ayuda con la digestión; todo un camino hacia la libertad. El yoga te ayuda a encontrar un equilibrio que es tan necesario para nuestra vida.
Algunos maestros lo presentan como esa tendencia mental que te lleva a alcanzar el más alto potencial; otros, como el proceso por el cual uno se vincula con el supremo; para otros es la concentración de la mente en tu interior; en otros una práctica que nos permite ser dueños de nuestras circunstancias y no esclavos de ellas; en algunos es un mito enterrado en el olvido, una herencia valiosa del presente, una necesidad esencial en el hoy y la cultura del mañana.https://googleads.g.doubleclick.net/pagead/ads?client=ca-pub-9599472302048272&output=html&h=280&adk=4044426090&adf=2672025994&pi=t.aa~a.2548815380~i.3~rp.4&w=779&fwrn=4&fwrnh=100&lmt=1689530866&num_ads=1&rafmt=1&armr=3&sem=mc&pwprc=7944362948&ad_type=text_image&format=779×280&url=https%3A%2F%2Felopinadero.com.co%2Fyoga-sutra%2F&host=ca-host-pub-2644536267352236&fwr=0&pra=3&rh=195&rw=778&rpe=1&resp_fmts=3&wgl=1&fa=27&adsid=ChAI8KrOpQYQi4-ekp7S8PllEjkAkJ2rZlptuplAzTLh18lZKIaftfLcbJ8vc3VxXi5FY79M_yLBCYiyIXrHbY0RC1q-n4hqE9MkPv8&uach=WyJXaW5kb3dzIiwiMTUuMC4wIiwieDg2IiwiIiwiMTE0LjAuNTczNS4xOTkiLFtdLDAsbnVsbCwiNjQiLFtbIk5vdC5BL0JyYW5kIiwiOC4wLjAuMCJdLFsiQ2hyb21pdW0iLCIxMTQuMC41NzM1LjE5OSJdLFsiR29vZ2xlIENocm9tZSIsIjExNC4wLjU3MzUuMTk5Il1dLDBd&dt=1689530866102&bpp=3&bdt=1907&idt=-M&shv=r20230711&mjsv=m202307110102&ptt=9&saldr=aa&abxe=1&cookie=ID%3D231b222f310f588d-22d42e77048000e3%3AT%3D1685917170%3ART%3D1689530515%3AS%3DALNI_MYvb5wdpnX_9wkPcUwTgHZWlhn8jw&gpic=UID%3D000009f4bbdd73ca%3AT%3D1685917170%3ART%3D1689530515%3AS%3DALNI_MauFaS6SelibmzfWB-m3_PbwWz2Ug&prev_fmts=0x0&nras=2&correlator=3652678974947&frm=20&pv=1&ga_vid=398021611.1685917510&ga_sid=1689530866&ga_hid=2032029249&ga_fc=1&u_tz=-300&u_his=1&u_h=1080&u_w=1920&u_ah=1032&u_aw=1920&u_cd=24&u_sd=1&dmc=4&adx=356&ady=1585&biw=1903&bih=912&scr_x=0&scr_y=0&eid=31075850%2C31076160%2C44788442%2C44796826&oid=2&pvsid=3129101699131514&tmod=1261648008&uas=0&nvt=1&fc=1408&brdim=0%2C0%2C0%2C0%2C1920%2C0%2C1920%2C1032%2C1920%2C929&vis=1&rsz=%7C%7Cs%7C&abl=NS&fu=1152&bc=31&ifi=2&uci=a!2&btvi=1&fsb=1&xpc=UfSSgCOfjx&p=https%3A//elopinadero.com.co&dtd=13
El Yoga tiene sus raíces en los Upanishads hindúes que son anteriores al año 1000 a.C., y dice sobre el Yoga que “une la luz dentro de ti con la luz de Brahman”. La palabra Yoga significa «unión», el objetivo es unir el yo transitorio (temporal), «Jiva» con el (yo eterno) infinito «Brahman», el concepto hindú de Dios. Este Dios no es un Dios personal, sino que es una sustancia impersonal espiritual, uno con la naturaleza y el cosmos. “Brahman” es una sustancia impersonal y divina que “impregna, envuelve y subyace en todo”.
“Lo absoluto está en uno mismo” dicen los Upanishads Chandogya, “Tat Tuam Asi” o “Eso eres tú”. Lo Divino habita dentro de cada uno a través de su representante microcósmico, el yo individual, llamado “Jiva”. En el Bhagavad Gita, el señor Krishna describe el “Jiva” como “mi propia parte eterna”, y afirma que “la alegría del yoga le llega al yogi que es uno con Brahman”.
En el año 150 a. de C, el yogi Patanjali explicó las ocho vías que guían las prácticas del Yoga desde la ignorancia a la iluminación. Las ocho vías son como una escalera: – autocontrol (yama) – práctica religiosa (niyama) – posturas (asana) – ejercicios de respiración (pranayama) – control de los sentidos (pratyahara) – concentración (dharana) – contemplación profunda (dhyana) – iluminación (samadhi). Aquí es interesante observar que las posturas y los ejercicios de respiración, que frecuentemente son considerados en occidente como todo el Yoga, son los pasos 3 y 4 hacia la unión con “Brahman”.
El Yoga no es sólo un sistema elaborado de posturas y de ejercicios físicos, es una disciplina espiritual que pregona llevar el alma al “samadhi”, a la unión total con el ser divino. El “samadhi” es el estado en el que lo natural y lo divino se convierten en uno, el hombre y Dios llegan a ser uno sin ninguna diferencia.
Es frecuente escuchar que el Yoga no es incompatible con ningún criterio religioso, ya que son técnicas, que permiten por medio de unas posturas, poder llegar a tener unos ejercicios respiratorios, que permiten encontramos con nuestro yo interior, un método de relajación, para ir descubriendo la luz que hay en cada uno.
Es claro que dentro de una visión cristiana Dios es el “Otro” y nunca “el mismo”; existe una distinción entre el Creador y la criatura, entre Dios y el hombre. No hay compatibilidad, ya que el Yoga tiene una visión panteísta, “Dios es todo y todo es Dios”; solo existe una realidad única, lo demás es ilusión. La fe cristiana tiene una visión de encuentro con un ser Personal; en estas prácticas el dolor y el placer son ilusorios (Maya) y por lo tanto irreales.https://googleads.g.doubleclick.net/pagead/ads?client=ca-pub-9599472302048272&output=html&h=280&adk=4044426090&adf=348777209&pi=t.aa~a.2548815380~i.15~rp.4&w=779&fwrn=4&fwrnh=100&lmt=1689530866&num_ads=1&rafmt=1&armr=3&sem=mc&pwprc=7944362948&ad_type=text_image&format=779×280&url=https%3A%2F%2Felopinadero.com.co%2Fyoga-sutra%2F&host=ca-host-pub-2644536267352236&fwr=0&pra=3&rh=195&rw=778&rpe=1&resp_fmts=3&wgl=1&fa=27&adsid=ChAI8KrOpQYQi4-ekp7S8PllEjkAkJ2rZlptuplAzTLh18lZKIaftfLcbJ8vc3VxXi5FY79M_yLBCYiyIXrHbY0RC1q-n4hqE9MkPv8&uach=WyJXaW5kb3dzIiwiMTUuMC4wIiwieDg2IiwiIiwiMTE0LjAuNTczNS4xOTkiLFtdLDAsbnVsbCwiNjQiLFtbIk5vdC5BL0JyYW5kIiwiOC4wLjAuMCJdLFsiQ2hyb21pdW0iLCIxMTQuMC41NzM1LjE5OSJdLFsiR29vZ2xlIENocm9tZSIsIjExNC4wLjU3MzUuMTk5Il1dLDBd&dt=1689530866102&bpp=1&bdt=1907&idt=2&shv=r20230711&mjsv=m202307110102&ptt=9&saldr=aa&abxe=1&cookie=ID%3D231b222f310f588d-22d42e77048000e3%3AT%3D1685917170%3ART%3D1689530515%3AS%3DALNI_MYvb5wdpnX_9wkPcUwTgHZWlhn8jw&gpic=UID%3D000009f4bbdd73ca%3AT%3D1685917170%3ART%3D1689530515%3AS%3DALNI_MauFaS6SelibmzfWB-m3_PbwWz2Ug&prev_fmts=0x0%2C779x280&nras=3&correlator=3652678974947&frm=20&pv=1&ga_vid=398021611.1685917510&ga_sid=1689530866&ga_hid=2032029249&ga_fc=1&u_tz=-300&u_his=1&u_h=1080&u_w=1920&u_ah=1032&u_aw=1920&u_cd=24&u_sd=1&dmc=4&adx=356&ady=2804&biw=1903&bih=912&scr_x=0&scr_y=0&eid=31075850%2C31076160%2C44788442%2C44796826&oid=2&pvsid=3129101699131514&tmod=1261648008&uas=0&nvt=1&fc=1408&brdim=0%2C0%2C0%2C0%2C1920%2C0%2C1920%2C1032%2C1920%2C929&vis=1&rsz=%7C%7Cs%7C&abl=NS&fu=1152&bc=31&ifi=3&uci=a!3&btvi=2&fsb=1&xpc=Nuw1rf3c1K&p=https%3A//elopinadero.com.co&dtd=88
Quien practica el verdadero Yoga no puede separar su filosofía de su práctica, donde el hombre y la realidad trascendente son una misma cosa, para el pensamiento cristiano el hombre y Dios no son uno.
En filosofía del Yoga solo existe una realidad única lo demás es ilusorio, para el cristianismo el mayor problema del hombre, sus malas decisiones, que no se superan por el esfuerzo personal, por el reiki, sino como un regalo gratuito de Dios, que solo puede ser superado al acoger la gracia, para podernos liberar de nuestro propio ego.


