
MINISTERIO NÚMERO 19 EN COLOMBIA
Por: Luis Alberto Figueroa -T.P. 0222 MEN-COLOMBIA, DIRECTOR FUNDADOR www.notieje.com-.
La sanción de la ley que crea el Ministerio de Igualdad y Equidad abre retos importantes.
De un lado, la misma norma establece que la estructuración de la nueva entidad se dará en el marco del ejercicio de las facultades extraordinarias otorgadas al presidente de la República para los electos.
Éste será, sin duda, el desafío más importante desde el punto de vista de la caracterización y delimitación institucional.
La entrada en vigencia de la respectiva ley no borra las reservas de muchos sectores frente al campo de acción del Ministerio Nro. 19 que tendrá Colombia.
La misma ponencia analizada en el Parlamento dio cuenta de que los temas que tienen que ver con el combate de la desigualdad, pobreza, discriminación, inequidad de género, deficiencia de garantías a minorías étnicas y, en general, acción estatal para la superación de las necesidades básicas insatisfechas de la población más vulnerable del país, están asignadas múltiples dependencias ministeriales, departamentos administrativos, institutos, agencias y otras instancias de menor jerarquía nivel nacional, regional y local.
Tratar todo ese conjunto institucional bajo el mandato de una sola cartera es, en la práctica, un proceso bastante complejo,
De, hecho, persiste la controversia en torno a si el Departamento Administrativo de prosperidad Social debió desaparecer para que su estructura fuera la base del ministerio a crear.
Como se sabe, el gobierno defendió la tesis de que la cartera se enfocaría en el deseño y planificación de políticas para impulsar la igualdad y equidad socioeconómica y que el mencionado Departamento y las demás entidades queden bajo su órbita directa, harían la correspondiente implementación de esas directrices, programas y proyectos.
Obviamente toda acción del Estado para perfilar y hacer más eficiente las políticas para la disminución de las condiciones de inequidad y desigualdad en Colombia va en el camino correcto.
Como lo hemos reiterado, el país tiene un conjunto institucional que en las dos últimas dos décadas ha involucrado en este sentido, pero dadas las estadísticas nacionales e internacionales sobre la persistencia de las deficiencias en materia socioeconómicas, se requiere una acción más decidida y eficaz para logar estas metas.




