COMO FAMILIA Y COMO SOCIEDAD,NO HAY QUE CAYAR
HAY QUE DENUNCIAR
POR : LUIS ALBERTO FIGUEROA
T.P. 0222
DEL MEN COLOMBIA
PERIÓDICO CIBERESPACIAL www.notieje.com CUBRIENDO LOS CINCO CONTINENTES DEL TERCER PLANETA SOLAR:
EUROPA, AMÉRICA, ASIA, OCEANÍA Y ÁFRICA
MEDIO DE COMUNICACIÓN SOCIAL AFILIADO AL COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTAS SECCIONAL 26 RISARALDA Y A PERIODISTAS DE RISARALDA PRI.
Imagínese, apreciado lector, a una niña de entre 10 y 14 años con su bebé recién nacido en brazos que puede estar sintiendo esa niña mamá y esa niña o niño recién nacido.
Ahora imaginese que no es solo una niña sino 662 niñas entre 10 y 14 años con bebés en sus brazos.
Que será del futuro de estos bebés, que se puede ver en los ojos de estas niñas, felicidad, angustia o indiferencia.
Esta dura y dolorosa realidad sigue desafiándonos.
Es el momento oportuno par reflexionar sobre el papel que está cumpliendo la familia , la sociedad y el Esta do, que hacer es la pregunta que nos debe preocupar hasta lo más profundo.
Estamos hablando ya de un problema de salud pública con un impacto
Muy marcado no solo en la vida de cada una de estas niñas y adolecentes y de sus recién nacidos sino que demás desde del punto de vista de esta sociedad.
Pero lo más preocupante y escabroso es el rol de la familia.
La violencia que se practica en el núcleo primario que debería ofrecer abrigo y protección a los menores hace palidecer a cualquiera.
Los comportamientos abusivos que se permiten en el entorno familiar, producto de la falta de educación y la desigualdad en la forma como se desarrolla la violencia contra la infancia con consecuencias desbastadoras.
No estamos hablando del problema de una niña y de su familia, cada niña embarazada es un problema de todos .
Y definitivamente, la educación es la única salida.
A veces por creer que de lo que no se habla no pasa cometemos grandes equivocaciones .
Muchos experimentos han demostrado que educar en la materia es la mejor manera de prevenir consecuencias no deseadas.

