



SE PRONUNCIAN ONCE
EXMINISTROS
DE CULTURA.
POR LUIS ALBERTO FIGUEROA
T.P. 0222 DEL MEN COLOMBIA
La industria de la cultura y el entretenimiento en Colombia ha tenido este siglo un desarrollo superlativo de actividad tímida en cuanto a movilización de recursos, empleo y generación de plusvalía, pasó a aportar alrededor del 2 por ciento del producto Interno Bruto.
De hecho, en el proceso de reactivación económica y social tras la pandemia del covid-19, este sector ha sido uno de los motores del dinamismo del último año, que cerró el primer semestre creciendo al 10,6% uno de los más altos a nivel global.
Pasó dentro de todo el escenario la rápida recuperación de las actividades lúdicas y su interacción natural en el turismo.
Como era apenas obvio, la reforma tributaria reflejó ese cambio de énfasis en cuanto a los mecanismos de financiación y apoyo al sector cultural.
Precisamente, por ello se produjo esta semana una carta pública suscrita por once exministros del ramo en la que piden al titular de la cartera de finanzas replantear aspectos como la derogatoria de la deducción tributaria a quienes finacien proyectos creativos o cinematográficos, la eliminación del descuento fiscal a las producciones adiovisuales extranjeras que vengan al país y contraten mano de obra y logística locales así como la disminución del mecanismo de descuento para la donación de recursos a organizaciones sin ánimo de lucro, entre otros aspectos.
Los exministros de cultura sostienen la necesidad de buscar, si bien entienden la necesidad de buscar recursos para suplir el déficit fiscal y financiar los nuevos énfasis gubernamentales en materia de equidad y distribución de productivo transversa que producen los proyectos beneficiados con las exenciones y deducciones impositivas, que a la vez movilizan al sector real de la economía que paga más impuestos, genera divisas y nutre las arc1as oficiales.
Hacemos votos para que el gobierno y el Congreso analicen esta solicitud y encuentren una fórmula que impida que la financiación e incentivos al sector cultural se reduzcan drásticamente, con lesivas consecuencias sociales y económicas.



