

POR : LUIS ALBERTO FIGUEROA
R.P. 0222 DEL MEN COLOMBIA
PERIÓDICO CIERESPACIAL WWW.NOTIEJE.COM CURIENDO LOS CINCO CONTINENTES DEL TERCER PLANETA SOLAR:
EUROPA, AMÉRICA, ASIA, OCEANÍA Y ÁFRICA.
MEDIO DE COMUNICACIÓN SOCIAL AFIIADO AL COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTAS SECCIONAL 26 RISARALDA Y A PERIODISTAS DE RISARALDA PRI.
Tal parece que corre malos tiempos para el centro en el espectro político.
Si algo muestran los resultados de las elecciones en el mundo, en lo que va corrido del año, es que los votantes se han que los votantes se han posicionado en los extremos.
Acaba de ocurrir en Hungría de nuevo.
Tras doce años en el poder, el ultraderechista Viktor Orbán arrolló en las legislativas de ese país y obtuvo una mayoría absoluta en el Parlamento.
Se convierte así en el nuevo dolor de cabeza de la Unión Europea, que durante años ha tenido que torear como ha podido sus constantes ataques a la libertad de prensa y a los derechos de inmigrantes y colectivos.
Orbán llega a su cuarto mandato con renovados ímpetus.
En sus primeras y muy ufanas palabras alcanzó a decir: este es un triunfo tan grande que se puede ver desde la luna y, ciertmente, desde Bruselas .
Perpetua con su ironía ese modelo en el que ha encuadrado a la sociedad húngara y que consiste en enfrentar constantemente los intereses de Hungria con los de la Unión Europea.
Además aprovechó para reiterar su apoyo, el único de toda la Unión, a Putin.
Pero a los hechos: Orbán gobernará durante cuatro años a Hungría siguiendo la misma fórmula de política populista de ultraderecha que tan bien le ha funcionado.
Continuará su pique con Bruselas y aprovechará su inmenso poder estatal para reprimir todo aquello que le produce miedo.
Aparentemente, de esto también están hechas las democracias..




