

Liberarnos Del Autosabotaje Y Conseguir Lo Que Queremos
Por Luis Alberto Rojas Franco
luisalbertorojasf@gmail.com
Alguna vez te has preguntado ¿por qué algunas personas quieren algo y hacen lo opuesto? por ejemplo: quieren adelgazar y no cumplen con la dieta ni el ejercicio; rechazan a quienes les tratan bien porque parecen aburridos, cursis, y prefieren los perversos, manipuladores; hacen cosas que afectan a quienes aman, se niegan a tomar decisiones y a realizar acciones para vivir experiencias agradables y felices, sienten depresión y tristeza después de un logro, cometen errores que impiden la consecución del resultado justo antes de llegar a la meta y en ocasiones llegan a tener conductas autodestructivas.
Todo lo anterior obedece a un vínculo entre placer y dolor que algunos autores como (de Albacete, C. P. G. 2013) le llaman autosabotaje y sucede porque en la historia de vida de muchas personas han habido otros individuos que aparentemente les aman, pero en realidad les maltratan, quizás los propios padres u otros seres cercanos, que originaron una contradicción entre lo que es amar y odiar, han sembrado el desamor acompañado de una sensación de no merecer lo bueno; la idea de una humildad equivalente a baja autoestima y aceptación del maltrato. falta de perdón, rabia con uno mismo, culpa y acciones inconscientes de autodestrucción.
A veces se confunde el autosabotaje con el llamado que hace nuestro cuerpo y nuestra mente a la sanidad por malestares o tristezas presentes, por ejemplo, por maltrato intrafamiliar, laboral o escolar; malestares menstruales o enfermedades. En estos casos no se trata de autosabotaje, porque existe una situación real y actual que debemos atender de forma idónea: aliviar el dolor, respetar las expresiones, los espacios y los silencios evitando los juicios.
Una vez se reconoce el auto-sabotaje real debemos reflexionar sobre ¿Cómo huir de ese fantasma que secuestra nuestras emociones opacándonos? ¿Cómo ser buen líder de nuestra propia vida?, ¿cómo demostrar a quienes amamos que de verdad los amamos? Lo primero es conocerse a sí mismo, aceptando sentimientos y pensamientos sin juicios ni culpas; preguntarse sobre el origen de ese sentir, observar nuestra mente y corazón como si fuéramos exploradores tratando de entender su naturaleza, como cuando miramos una especie exótica en un zoológico. Ese autorreconocimiento permitirá identificar tendencias ocasionadas por la historia de vida o la genética, que deben sanar para que llegue la plenitud y felicidad que merecemos.
A propósito de merecimiento, esa es la segunda clave, el amarse a sí mismo implica creerse merecedor de que nos sucedan cosas maravillosas, habilitándonos para recibir lo bueno. El reto está en entender lo que merecemos y diferenciarlo de lo que deseamos y de lo que no nos conviene. La espiral del tiempo no traerá las cosas cuando las reclamemos, las deseemos, ni cuando las arrebatemos con fuerza; sino cuando en un espacio del tiempo coincida un espíritu preparado para un bien deseado con justicia.
Nada garantizará la extinción del autosabotaje sin la gratitud y el amor espiritual, la confianza y la tenacidad mediados por la coherencia. La gratitud, es como una ventana que se abre para que entren todos los rayos de luz del sol naciente, del progreso, es la puerta abierta al placer de servir con altruismo. El amor espiritual, enfila todas las fuerzas de nuestro ser en una dirección, pone en marcha todos los recursos para conseguir aquellos tesoros materiales o espirituales que nuestro corazón desea sin perder su bondad. Si es necesario busquemos ayuda profesional.
Volvamos pues a nuestras metas con fe y entusiasmo, ahora sí las lograremos. de ello depende la alegría y evolución de nuestras vidas, no es una tarea chica sino el reto de nuestra existencia.


