EBEMOS PROTEGER A LOS NIÑOS Y A LAS NIÑASRRubèn Darío Franco Narvàez <rubendariofranconarvaez@gmail.com>Vie 20/11/2020 0:45Para:
- ERO TOLERANCIA
“Los niños son como las estrellas, nunca hay suficientes” -Madre Teresa de Calcuta.
“Los niños no son juguetes sexuales” y “Su inocencia no está en venta”. Estas dos frases deben llegar al Viejo Continente, remitidas desde Colombia (emergente país suramericano). Considero que es una forma exigente y certera de vincularnos, desde Pereira, a la pasada celebración del “Día Europeo para la protección de los niños de la explotación sexual”.
En buena hora recordamos la acertada frase del Premio Nobel de Paz 1.964, Martín Luther King: “No me preocupa tanto la gente mala, sino el espantoso silencio de la gente buena”. Aplicando las leyes correctamente, sin preferencias ni contemplaciones, debemos llegar a “Cero Tolerancia”. Sí vemos, sí nos percatamos y sí no denunciamos, nos convertimos en cómplices de este inadmisible delito.
Con el empobrecimiento generado con la Pandemia Covid -19; cuando el hambre acosa en los hogares pereiranos, especialmente a familias de sectores humildes, se aumentan los casos de violencia sexual contra niñas y niños que acceden a cambio de unos pesos para llevar algo de comer a sus padres y hermanos desempleados.
Es de conocimiento general que estos acontecimientos, crecen escandalosamente en los cinco continentes. Inadmisible que en una época de super-desarrollo, se sigan presentando incontables abusos sexuales, aprovechando -en todo el mundo- la pobreza económica y la vulnerabilidad de millones de familias que tienen totalmente desprotegidos a sus hijos.
Los gobiernos locales, regionales e internacionales tienen la obligación de intensificar campañas educativas y voces de alerta sobre la prevención del abuso y la explotación sexual comercial en niños, niñas y adolescentes. La voz de los millones de afectados, debe ser atendida inmediatamente: “Cero Tolerancia”.
Da grima escuchar a muchos funcionarios de entidades de control afirmando que “en Pereira no existe la explotación sexual y que se trata de prostitución infantil voluntaria y deliberada de menores”. Sin embargo, todos saben que muchas niñas y niños son llevados a fiestas particulares, a residencias lujosas, a fincas de diversión nocturna. Pero… lo más indignante son los proxenetas que reciben la plata, antes de despacharlas como mercancía sexual.
Siguen, con el visto bueno de sus padres, innumerables niños y niñas viajando a países europeos –con preferencia España- a ejercer la prostitución. Eso… no es secreto.



