Según autoridades colombianas, el país se prepara para una nueva ola de inmigrantes venidos de Venezuela en proporciones cada vez más grandes y en circunstancias cada vez más difíciles.
Serán 250.000 personas según los cálculos oficiales, quienes saldrán a como de lugar ante la mezcla de ruina de su país, de las carencias que encontraron cuando regresaron y el mal trato al que son sometidos por un gobierno que se supone debe protegerlos.
Cuando se desarrolló la pandemia de Colombia salieron 100.000 venezolanos que formaban parte de los 4,5 millones que, se calcula, abandonaron su patria ante el desastre causado por la tiranía que manda allí.
En su inmensa mayoría son personas de escaso recursos que según sus palabras prefieren salir a los países vecinos en busca de fortuna en vez de quedase sometidos a la escasez, la ruina, la falta de servicios y el desempleo.
La pregunta es qué hará la comunidad internacional, tan acuciosa para criticar las actuaciones del Estado colombiano, para obligar a la dictadura de Mauro a asumir su deber con sus propios ciudadanos.
} Y como ayudarán a Colombia para atender los cientos de miles de seres humanos para quienes escapar de su país y refugiarse aquí o en el resto de Suramérica es la solución, así deban pedir limosna o someterse a todas las penurias posibles.