

Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
En el corazón del Eje Cafetero, Pereira vivió una transformación profunda durante la Semana Santa 2026, consolidándose como la Capital Católica de la región. Con una agenda religiosa cuidadosamente diseñada y una estética urbana de talla internacional, la ciudad no solo cumplió con sus tradiciones, sino que las elevó a un nivel de experiencia colectiva que fusiona fe, con cultura y modernidad. El evento, que se extendió del Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección, atrajo a miles de fieles y visitantes, quienes encontraron en cada procesión, misa y espacio público un reflejo de la identidad espiritual y urbana de la ciudad.
El Obispo Nelson Jair Cardona Ramírez destacó que la Iglesia en Pereira ya no se limita a celebrar rituales, sino que los convierte en experiencias visuales y emocionales de alto impacto. “Hoy en día, la Iglesia se manifiesta con una estética organizada, de talla internacional”, afirmó en diálogo con medios locales. Esta visión ha permitido que la Semana Santa no sea solo un evento religioso, sino un catalizador de transformación urbana, con iluminación especial, escenarios temporales y rutas peatonales diseñadas para facilitar la participación masiva sin sacrificar la solemnidad.
Más allá de lo simbólico, la ciudad demostró una capacidad logística y de gestión que posiciona a Pereira como un referente en eventos de carácter religioso con proyección turística. La integración de tecnología, señalización clara y servicios públicos adaptados a la demanda masiva reflejan una visión de ciudad moderna y acogedora. Los habitantes, lejos de verlo como una carga, lo han adoptado como parte de su identidad colectiva, reforzando el sentido de pertenencia y orgullo local.
La Semana Santa en Pereira no es un recuerdo del pasado, sino una construcción del presente. Con una programación que combina lo tradicional con lo contemporáneo —música coral, proyecciones digitales en fachadas, y espacios de reflexión abiertos al público—, la ciudad ha logrado que la fe no solo se viva en las iglesias, sino en las calles, plazas y miradores. Esta sinergia entre lo espiritual y lo urbano ha generado un modelo replicable en otras ciudades que buscan revitalizar su identidad cultural a través de la religión.
English versión
Pereira Crowned as the Catholic Capital of the Coffee Region with Spiritually and Urbanly Transformative Holy Week
By: Luis Alberto Figueroa, Social Communicator and Journalist. Professional License 0222 issued by the Ministry of National Education
At the heart of Colombia’s Coffee Region, Pereira underwent a profound transformation during Holy Week 2026, solidifying its status as the Catholic Capital of the area. With a meticulously planned religious agenda and internationally inspired urban aesthetics, the city did more than observe tradition—it elevated it into a collective experience blending faith, culture, and modernity. The event, spanning from Holy Thursday to Easter Sunday, drew thousands of faithful and visitors who found in every procession, mass, and public space a reflection of the city’s spiritual and urban identity.
Bishop Nelson Jair Cardona Ramírez emphasized that the Church in Pereira no longer merely celebrates rituals but transforms them into visually and emotionally impactful experiences. “Today, the Church manifests itself with an organized, internationally scaled aesthetic,” he stated in local media interviews. This vision has turned Holy Week into more than a religious event—it’s become a catalyst for urban transformation, with special lighting, temporary stages, and pedestrian routes designed to accommodate mass participation without compromising solemnity.
Beyond symbolism, the city demonstrated logistical and managerial capabilities that position Pereira as a benchmark for religious events with tourism potential. The integration of technology, clear signage, and public services adapted to mass demand reflects a vision of a modern, welcoming city. Residents, far from viewing it as a burden, have embraced it as part of their collective identity, reinforcing local pride and belonging.
Holy Week in Pereira is not a relic of the past, but a construction of the present. With a program that blends tradition and modernity—choral music, digital projections on building facades, and open reflection spaces—the city has ensured that faith is lived not only in churches but in streets, plazas, and viewpoints. This synergy between the spiritual and the urban has created a replicable model for other cities seeking to revitalize their cultural identity through religion.




