



El Departamento de Justicia de Estados Unidos admitió en enero de 2026 que el denominado Cartel de los Soles no constituye una organización criminal real, sino una expresión utilizada para describir redes de corrupción y vínculos con el narcotráfico en Venezuela. Esta rectificación se produce en el marco de la nueva acusación contra Nicolás Maduro, detenido en Nueva York, y representa un cambio significativo respecto a las imputaciones de 2020 que lo señalaban como líder de dicho cartel.
La decisión implica que Washington ya no sostiene la narrativa de un cartel jerárquico y estructurado, sino que lo redefine como un sistema de clientelismo en el que funcionarios militares y políticos habrían facilitado operaciones ilícitas sin un mando único. Este cambio debilita uno de los argumentos más utilizados por la administración Trump para justificar sanciones y presiones diplomáticas contra el régimen venezolano.
El reconocimiento también abre un debate sobre la validez de las acusaciones previas y el impacto que tuvieron en la construcción internacional de la idea de un “narco-Estado venezolano”. Analistas señalan que, aunque se mantiene la imputación contra Maduro por conspiración y narcotráfico, la eliminación del cartel como organización formal podría complicar la estrategia judicial y política de Estados Unidos.
En Venezuela, la noticia ha sido interpretada como una victoria narrativa para el chavismo, que durante años negó la existencia del cartel. Sin embargo, expertos advierten que la rectificación no exime a Maduro de enfrentar cargos relacionados con corrupción y narcotráfico, los cuales siguen vigentes en los tribunales estadounidenses.
El futuro del caso dependerá de cómo los fiscales logren demostrar responsabilidades individuales sin el soporte de una estructura criminal definida. Para Maduro, esta corrección podría significar un alivio parcial en términos de imagen internacional, pero no elimina el riesgo de condenas por delitos graves que aún pesan sobre él.
English version
The U.S. corrects itself: the Cartel of the Suns does not exist as a criminal organization.
In January 2026, the U.S. Department of Justice acknowledged that the so-called Cartel of the Suns is not a real criminal organization but rather a term used to describe corruption networks and drug-trafficking connections in Venezuela. This correction comes as part of the new indictment against Nicolás Maduro, currently detained in New York, and marks a significant shift from the 2020 charges that portrayed him as the cartel’s leader.
Washington now defines the group as a clientelist system, where military and political officials allegedly facilitated illicit operations without a unified command. This change undermines one of the key arguments used by the Trump administration to justify sanctions and diplomatic pressure against the Venezuelan regime.
The admission also raises questions about the validity of previous accusations and their role in shaping the international narrative of Venezuela as a “narco-state.” Analysts note that while Maduro still faces charges of conspiracy and drug trafficking, the removal of the cartel as a formal organization could complicate the U.S. judicial and political strategy.
In Venezuela, the announcement has been interpreted as a narrative victory for chavismo, which consistently denied the cartel’s existence. However, experts warn that this correction does not absolve Maduro from facing corruption and drug-trafficking charges, which remain active in U.S. courts.
The future of the case will depend on how prosecutors prove individual responsibilities without the support of a defined criminal structure. For Maduro, this adjustment may provide partial relief in terms of international image, but it does not eliminate the risk of conviction for serious crimes that still weigh against him.




