


En una operación contundente contra una de las economías ilícitas que más daño genera al sur del país, la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, a través del Batallón de Infantería N.º 35 Héroes del Güepí, ejecutó una acción conjunta con el Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.º 31 y en coordinación con la SIJIN de la Policía Nacional en Cartagena del Chairá, logró neutralizar una estructura dedicada a la extracción ilícita de yacimientos mineros en el departamento del Caquetá.


20 November 2025 10:42 AM
La intervención tuvo lugar en la Bocana del Guayas, área rural de Cartagena del Chairá, donde las tropas sorprendieron a seis personas en plena actividad de extracción ilegal de oro. En el punto fueron incautadas una draga de alto poder y dos embarcaciones, herramientas que permiten remover grandes volúmenes de material del lecho de los ríos y acelerar la degradación de los ecosistemas amazónicos.
La extracción ilícita de oro se ha convertido en una de las economías criminales más agresivas para la región amazónica. A diferencia de otras actividades ilícitas, este delito deja un impacto inmediato y visible: ríos desviados, aguas contaminadas con mercurio, sedimentación masiva y pérdida acelerada de biodiversidad. En zonas como el Caquetá, donde los afluentes son la base de la vida de comunidades campesinas e indígenas, la minería ilegal genera daños que pueden tardar décadas en revertirse. Una sola draga puede transformar por completo la estructura de un río, alterar sus cauces naturales y destruir áreas completas de peces y fauna acuática.
Además del daño ecológico, esta actividad se ha consolidado como una fuente de financiación prioritaria para organizaciones criminales. El oro extraído sin control se integra con facilidad a mercados ilícitos y, mediante intermediarios, llega a circuitos legales sin que su origen pueda rastrearse. Para estructuras armadas como el GAO-r, la minería ilegal representa ingresos constantes y difíciles de rastrear, más aún en zonas donde la presencia estatal ha sido históricamente limitada.
La operación militar adelantada por la Décima Segunda Brigada no solo detuvo la explotación del yacimiento ilegal, sino que también propinó un golpe directo a estas economías criminales que sostienen el aparato logístico del GAO-r en la región. Las labores de inteligencia permitieron identificar rutas de transporte, puntos de acopio y dinámicas de abastecimiento que venían siendo utilizadas por esta estructura para fortalecer su presencia en el sur del país.
Con esta acción, la Décima Segunda Brigada redujo la capacidad de maniobra del GAO-r y cerró un espacio crítico donde convergían finanzas criminales, afectación ambiental y riesgo para comunidades vulnerables. La unidad destacó que la extracción ilícita de yacimientos mineros es hoy uno de los delitos más complejos de enfrentar, debido a su conexión con redes de lavado de activos, tráfico de insumos, explotación de mano de obra vulnerable y control territorial por parte de organizaciones armadas.
La Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional reiteró que continuará adelantando operaciones conjuntas, coordinadas e interinstitucionales orientadas a proteger los recursos naturales, salvaguardar a las comunidades y garantizar la presencia del Estado en los territorios donde las economías ilícitas buscan arraigarse. Con estos resultados, las autoridades reafirmaron su compromiso de avanzar hacia un Caquetá más seguro, estable y en paz, enfrentando de manera frontal una actividad ilegal que amenaza tanto la seguridad como la sostenibilidad ambiental del departamento.
Fuente: Prensa Sexta División
English version
National Army dismantled a structure dedicated to the illicit extraction of gold, impacting the logistics of GAO-r in Caquetá.
In a decisive operation against one of the illicit economies that causes the most damage in the south of the country, the Twelfth Brigade of the National Army, through the 35th Infantry Battalion «Heroes of Güepí,» carried out a joint operation with the 31st Riverine Infantry Battalion of the Marine Corps and in coordination with the SIJIN (Judicial Investigation Unit) of the National Police in Cartagena del Chairá, successfully neutralized a structure dedicated to the illegal extraction of mineral deposits in the department of Caquetá.
Colombian National Army Dismantles Illegal Gold Mining Operation, Disrupting the Logistics of an Armed Group in Caquetá
November 20, 2025, 10:42 AM
The operation took place in Bocana del Guayas, a rural area of Cartagena del Chairá, where troops surprised six people engaged in illegal gold mining. A high-powered dredge and two boats were seized at the site. These tools allow for the removal of large volumes of material from riverbeds and accelerate the degradation of Amazonian ecosystems.
Illegal gold mining has become one of the most aggressive criminal activities in the Amazon region. Unlike other illicit activities, this crime leaves an immediate and visible impact: diverted rivers, water contaminated with mercury, massive sedimentation, and accelerated biodiversity loss. In areas like Caquetá, where rivers are the lifeblood of rural and indigenous communities, illegal mining causes damage that can take decades to reverse. A single dredge can completely transform a river’s structure, alter its natural channels, and destroy entire areas of fish and aquatic wildlife.
In addition to the ecological damage, this activity has become a primary source of funding for criminal organizations. Gold extracted without oversight easily enters illicit markets and, through intermediaries, reaches legal channels without its origin being traceable. For armed groups like the GAO-r (Residual Organized Armed Group), illegal mining represents a steady and difficult-to-trace source of income, especially in areas where the state’s presence has historically been limited.
The military operation carried out by the Twelfth Brigade not only halted the exploitation of the illegal mine but also dealt a direct blow to these criminal economies that sustain the GAO-r’s logistical apparatus in the region. Intelligence work allowed authorities to identify transportation routes, storage points, and supply networks used by this group to strengthen its presence in southern Colombia.
With this operation, the Twelfth Brigade reduced the GAO-r’s operational capacity and closed a critical area where criminal finances, environmental damage, and risks to vulnerable communities converged. The unit emphasized that illegal mining is currently one of the most complex crimes to combat due to its connection to money laundering networks, trafficking of supplies, exploitation of vulnerable labor, and territorial control by armed groups.
The Twelfth Brigade of the National Army reiterated its commitment to continue conducting joint, coordinated, and inter-institutional operations aimed at protecting natural resources, safeguarding communities, and ensuring a state presence in territories where illicit economies seek to establish themselves. With these results, authorities reaffirmed their commitment to building a safer, more stable, and peaceful Caquetá by directly confronting an illegal activity that threatens both the security and environmental sustainability of the department.
Source: Sixth Division Press Office



