UN GOBIERNO EN ERUPCIÓN

      Comentarios desactivados en UN GOBIERNO EN ERUPCIÓN

/Presidencia

Domingo, 27 de Julio de 2025.-

A juzgar por los acontecimientos de esta semana el gobierno está en plena erupción…

No solo fue el explosivo y sentido discurso, este viernes, de la vicepresidenta Francia Márquez, haciendo catarsis por el indolente tratamiento recibido en estos tres años de mandato. De hecho, ya días previos habían comenzado las detonaciones con la dura reprimenda del director de la Unidad de Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, al llamado pastor Saade, el pintoresco e incendiario personaje que lleva las riendas de la Casa de Nariño.

Pero todavía más…

Durante la trayectoria semanal también se dio a la luz pública la aguda discordia entre el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, y el Comisionado de Paz, Otty Patiño.

about:blank

A lo que por igual podría añadirse la volcánica irritación del primer mandatario frente al incumplimiento de sus perentorias órdenes de suspender el transporte de carbón a Israel. Sobre lo cual confesó su impotencia, condoliéndose de ser pasado por la faja.

Inclusive, en la misma dirección del fenómeno eruptivo, se sumó la orquestada partitura oficial contra la Corte Constitucional, en la figura de su presidente, Jorge Enrique Ibáñez.

Y de colofón, por si fuera poco, entró a jugar uno de los motivos enfatizados por el presidente del Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos para recortar, de forma drástica, las tradicionales donaciones a Colombia: el consumo de estupefacientes al más alto nivel gubernamental.

about:blank

En efecto, la catilinaria de la vicepresidenta Márquez en el Día de Conmemoración de las Mujeres y Niñas Afrodescendientes acaso no tenga parangón, en la historia colombiana, con relación a las desavenencias de quien ostenta legítimamente la segunda dignidad de la nación frente al gobierno al que pertenece.

Para comenzar la elegida en el mismo tiquete del presidente Petro sostuvo que: «estamos viendo a líderes afrodescendientes participar en dinámicas de poder, en gobiernos que se llaman progresistas, pero aun cargan las marcas de un Estado racial”. Añadió en ese sentido que, designada por el primer mandatario en el ministerio de la Igualdad, le dieron la misión de crear una institución desde cero, sin estructura, sin recursos y sin apoyo, “y cuando argumenté que tres viceministerios eran muchos, me exigieron cinco”. Además, “me acusaron de no ejecutar cuando jamás me entregaron un instrumento para hacerlo”.  Agregó que “me exigieron ser sumisa y cuando exigí respeto me llamaron arrogante”. En conclusión y entre otras reiteró, en su condición de mujer y lideresa afro, que “somos útiles para ganar elecciones, pero no para gobernar… Se nos quiere para la foto, pero no para la toma de decisiones… Se nos quiere obedientes y si no obedecemos, entonces, viene el castigo, la violencia política, la cancelación y la deshumanización pública”. Con esa claridad obviamente sobraba reiterar los recientes y turbulentos espectáculos en la materia, en el consejo de ministros, a ojos del país entero.  

No fue lo único, ya hasta la coronilla de ser puesta en entredicho la vicepresidenta. En otro tremor, no menos sincero y rotundo, el ya mencionado Carrillo dijo que el pastor Saade es un “orate”, que ya estaba bueno de sus “payasadas” frente a sus ilegales propuestas de reelección presidencial y le recordó, en su carácter de mano derecha del primer mandatario, que “usted no es un opinador o un tuitero cualquiera, es el jefe de despacho del presidente de la República”.

about:blank

Como se sabe, el pastor Saade es el mismo que esta semana afirmó que la fraudulenta satrapía madurista estaba plenamente legitimada, en alusión al acuerdo firmado en estos días por el jefe del Estado colombiano con el régimen tiránico venezolano; régimen que por el ojo derecho y oficial este no reconoce, pero por el izquierdo mira complaciente y se va de bruces en avalar la hegemonía militarista, traficante, corrupta y reconocida paria mundial que allí prospera, indefectible, bajo la ignominia y opresión del pueblo vecino.

En tanto, mientras así se desenvuelve la política exterior colombiana, una lava adicional emergió en el país por el lado del “cerebro gris” del cenáculo gubernamental. Desde luego, el ministro Montealegre que se despachó contra el convaleciente comisionado Patiño, antes en mención, al calificarlo de “misil” y enemigo de la paz, poniéndolo a ciencia y paciencia en la picota. Todo porque ese colega de gobierno, al igual que la Corte Suprema de Justicia, puso reparos a la ley de sometimiento montealegrina, haciendo valer sus fueros.

En esas condiciones no fue, a su vez, de sorprender que, en el otro flanco, el de la Corte Constitucional, otros miembros del cenáculo, al unísono presidencial, destilaran material sísmico contra el magistrado Ibáñez, por cumplir con sus deberes de control judicial frente a la alrevesada subsanación de la reforma pensional, en el Congreso, fruto del afán e improvisación oficialista.

about:blank

Bajo esa égida, claro, poco espacio tuvo el país de darse cuenta del citado tema de Israel, pues entre tanto botafuego y cortocircuito interno lo que se denota, fuere cual sea el caso, es que no hay tiempo ni lugar en el gobierno para el seguimiento de las órdenes presidenciales. Lo que, cualquiera entiende, no se remedia con la tan aducida y nuevamente utilizada muletilla de “traidores”, ni con la lastimera victimización de rutina.

Y no podía faltar, por supuesto, lo prometido. Es decir, la incursión del otro destacado integrante del cenáculo, el ministro “Bateman”. Quien, ante las advertencias hechas en el Congreso estadounidense, sostuvo que “un burro hablando de orejas”. ¡Primicia mundial!: ahora resulta que, tanto los parlamentarios de la célula presupuestal norteamericana, como el presidente Trump y el canciller Rubio, son consumidores habituales de sustancias psicotrópicas.

Por demás, en medio de las diversas explosiones semanales relatadas, no podía dejarse de lado el voraz embate contra la libertad de expresión. Pero como se puede ver, el problema no son los medios de comunicación, sino, en las palabras textuales de sus propios integrantes, un gobierno telúrico en plena erupción.