Carta a los accionistas de El Nuevo Liberal

      Comentarios desactivados en Carta a los accionistas de El Nuevo Liberal

Editorial

Es con profundo pesar y decepción en mi corazón que me dirijo a ustedes hoy; porque me duele ver cómo la mayoría de ustedes olvidaron su compromiso social con esta empresa, con el periódico, con sus empleados, con nuestra ciudad, con nuestra historia y, en última instancia, con el orgullo de ser caucanos y patojos.

Permítanme recordarles que como accionistas de un periódico como EL NUEVO LIBERAL tienen compromisos empresariales, pero también compromisos morales, éticos, cívicos y humanos que deberían guiar su papel para garantizar el destino de un periódico con 85 años de historia, que ahora está al borde de la quiebra debido a la negligencia y falta de compromiso de varios de sus empleados y la mayoría de accionistas.

Un accionista empresarial tiene la responsabilidad de ser más que un mero poseedor de acciones. Este compromiso se basa en valores fundamentales que deben guiar todas sus acciones, y por tanto, si la empresa los necesita, es un deber ético asistir y encerrarse los días que sean necesarios hasta encontrar respuestas y tener un plan de acción posible y sustentable.

Un accionista debe reconocer que su inversión en un periódico no solo tiene como objetivo obtener ganancias financieras (sociales o políticas), sino también generar un impacto social positivo en la comunidad y el país.

El periódico EL NUEVO LIBERAL es un pilar de la comunidad y un medio de comunicación vital que merece ser preservado y fortalecido. Deben comprender y apreciar la importancia de una prensa libre y comprometida con la verdad. Este periódico es un patrimonio intelectual y espiritual de Popayán y ustedes son sus custodios, sus guardianes, los responsables de su existencia. Hay que asumir y no dejarlo morir por nada el mundo.

Su inversión en este periódico implica un deber hacia los empleados, quienes confiraron en su liderazgo y visión para mantener la estabilidad laboral y el bienestar general (y a quienes les han fallado sistemáticamente). La falta de compromiso de los accionistas, que son los dueños, llevó a una disminución en la calidad del trabajo y a una pérdida de confianza en el futuro de la empresa. Es crucial, entonces, que reconsideren el enfoque administrativo y demuestren su verdadero compromiso para re-estructurar y salvar al periódico de su eminente desaparición. Hay que volver a armar un equipo ganador, comenzar de cero, re fundar el periódico, y volver a ser una empresa de prestigio y solvente.

Como accionistas de El Nuevo Liberal, tienen la responsabilidad impulsar un periódico para promover la transparencia, ser la voz de la comunidad, permitir la diversidad de opiniones y el debate saludable (algo que no hay en otros medios).

El periodismo que hacemos es una herramienta para la construcción de una sociedad caucana informada y participativa. No obstante, desentenderse de la administración como líderes empresariales dejó un vacío, que a la postre minó la confianza de la ciudadanía en el periódico como fuente confiable de información. Pero se puede volver, hay que volver. Tenemos que refundar “El Liberal” como lo que es, y para los fines que se tienen.

Un periódico con 85 años de trayectoria representa un legado de historias, de luchas y de voces que merecen ser preservadas. Somos el único medio que registra por escrito, con respeto y compromiso la historia de la ciudad y el Cauca. Y la falta de compromiso de los accionistas amenaza con borrar este legado y privar a las generaciones futuras de la riqueza de nuestra historia colectiva. Ser accionistas de El Nuevo Liberal implica ser custodios de la memoria de la ciudad y de la importancia de la información veraz.

Con mucho respeto, pero de manera enfática los invito a reflexionar profundamente sobre sus compromisos como accionistas y el impacto que tiene su voz y su papel en esta empresa, en los empleados, en la ciudad y en la comunidad en general.

Es momento de reconectarse con su compromiso social, ético y humano. Es el momento de trabajar en conjunto con los empleados y la comunidad para revitalizar este periódico y restaurar su importancia en nuestras vidas. Dejar morir el periódico, es dejar morir a Popayán en el escenario nacional. Pero dejarlo como esta, agonizando día a día, es también una vergüenza empresarial.

No permitan que la historia les juzgue como aquellos que dejaron morir una institución valiosa por su falta de visión y compromiso. Aún hay tiempo para rectificar el rumbo y honrar la promesa que alguna vez hicieron como accionistas. La comunidad espera y confía en su capacidad de hacer lo correcto.

Que Dios, y la sabiduría de todos los accionistas unidos salven al Nuevo Liberal.

Más Noticias