

Hablando con amigas y amigos después de los resultados electorales, donde el ganador fue Gustavo Francisco Petro Urrego, creo que como las historias del chapulín Colorado «y ahora quién podrá defendernos», no aplica para la nueva historia de Colombia.
La democracia nos tiene 4 años de esperanzas, más que ilusiones, ya el 20 de julio se inicia el periodo legislativo de un nuevo congreso, que fue elegido por el pueblo y allí, cámara y senado, tiene a hombres y mujeres con la gran responsabilidad de demostrarle al País, que deben hacer honor a esa investidura, legislar para toda la ciudadanía, especialmente para los más necesitados y que cada ley que llegue, debe ser debatida con claridad, transparencia y ajustada a la legalidad.
Tenemos un poder judicial que bajo la nueva dinámica planteada, tendrá que mostrar solides, capacidad y respeto.
El presidente electo, economista Gustavo Petro, es el primer mandatario del ala izquierda del País, pero de igual manera, para nadie es un secreto que se dejó acompañar de otras fuerzas políticas de derecha, de centro e independientes, permitiéndonos entender, que la responsabilidad de conducir el nuevo gobierno, tendrá personajes, líderes y políticos de todas las vertientes con matices diversas, pensamientos ampliados y múltiples criterios.
El pueblo ya tomo una decisión y el nuevo gobierno es para cerca de 50 millones de colombianos, nunca, bajo ningún parámetro, el pueblo renunciará a ser el legislador primario y la máxima autoridad de un pueblo.
El Artículo 188 de la Constitución política reza:
El Presidente de la República simboliza la unidad nacional y al jurar el cumplimiento de la Constitución y de las leyes, se obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos.
Por Todo esto, no es el chapulín Colorado con su chipote chillón el que nos salvará, es la Constitución política, los tres poderes legalmente elegidos y nombrados los que nos responderán a todos por los próximos 4 años.
Bajo el sagrado corazón de Jesús y la virgen de Chiquinquirá(respetando las creencias de cada uno), confiemos en los nuevos dirigentes que gobernarán a Colombia.


