UNA PROMESA QUE SE DESPLOMA.

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Gustavo Petro

ESCANDALO TRAS ESCÁNDALO

LA PROMESA DE UN GOBIERNO DE CAMBIO

SE VIENE ABAJO.

POR: LUIS ALBERTO FIGUEROA

T.P.0222 DEL MEN COLOMBIA

El mismo día en que el país supo que Marelbys Meza, la ex niñera dela ex jefe de gabinete Laura Sarabia, había sido víctima de interceptaciones ilegales, se publicaba la encuesta periódico Colombia Opina de la firma Invamer.

Dicha encuesta que no alcanzó a medir el impacto de esta crisis mostraba ya un panorama de opinión pública desbastador por el gobierno de Gustavo Francisco Petro Urrego: el 59.45% de los colombianos desaprueba su gestión, que no solo es aprobada por el 33%.

El 70% de los colombianos piensan que el país va por mal camino, y sólo un 23% sostiene la opinión contraria.

Es la radiografía de un proyecto que se desplomó, de una promesa de cambio,, de renovación y de buenos tiempos que se derrite rápidamente en medio de la incompetencia y de los cada vez más graves y frecuentes escándalos internos.

Una crisis que aún no termina.

Que por el contrario se agravó con la revelación de los audios en los que Benedetti amenaza diciendo que él sabe mucho y si habla se van todos presos.

Mientras esto sucede, las políticas del gobierno hacen agua.

Estamos a escasos días de que se acabe el periodo de sesiones ordinarias del Congreso, y ninguna de las tres grandes reformas del gobierno ha sido aprobada.

Y parece claro.

Estamos a 15 días de que se acabe el periodo de sesiones ordinarias del Congreso, y ninguna de las tres grandes formas del gobierno ha sido aprobada.

Y parece claro que ninguna lo será, por simple cuestión de tiempo.

Pero además  porque estas reformas, promovidas por el presidente como la esencia misma del cambio, han despertado todo tipo de alarmas en la sociedad civil.

Estamos a escasos días de que se acabe el periodo de sesiones ordinarias del Congreso, y ninguna de las tres grandes reformas del gobierno han sido aprobada.

Y parece claro que ninguna lo será, por simple cuestión de tiempo.

Pero además  por que estas reformas, promovidas por el presidente como la esencia misma del cambio, han despertado todo tipo de alarmas en la sociedad civil.

La más preocupante es la reforma a la salud, la cual es un plumazo destruye un sistema construido en tres décadas de esfuerzos y mejoras, lo reemplaza por un sistema improvisado al que ni las cuentas le cuadran ni las proyecciones le cierran.

Y ni qué hablar de la reforma laboral, que paradójicamente con la bandera de ayudar a los trabajadores va a destruir empleo formal.

Dicho escándalo, derivado entre otras cosas del débil liderazgo presidencial, y de los pacos con el diablo que hizo el presidente para poder llegar a la victoria, borra completamente la pretensión  de que este es un gobierno diferente, un gobierno de prácticas distintas, y sore todo que está del lado de los débiles.

Que legitimidad reclaman como gobierno popular si desde allí  se ordena la interceptación ilegal a una persona humilde? ¿ Es el gobierno de “ los nadies, aquel en que una de sus defensoras, la senadora Clara López, dice abiertamente en l televisión que no es lo mismo chuzar magistrados que chuzar a “una sirvienta”.

Nada de esto debe ser fácil de tragar para los sectores  de izquierda que sinceramente y de buena fe creyeron en el proyecto de Gustavo Francisco Petro Urrego.

Ya tuvieron que tragarrse varios “sapos”, en la campaña, como ver al hoy mandatario suvido a la tarima con Amando Benedetti, con Roy Barreras, con Julián Bedoya o con Ález Flórez.

Todos ellos del aparato político tradicional, ninguno de ellos proveniente de la luchas sociales.

Hoy. Es una de esas alianzas la que culmina en este desastre.

No debe ser fácil para ellos, que en el pasado han sido perseguidos, ver que a hora  también se recurre al  mismo tipo de táctica.

Y que al rededor  de este gobierno los conceptos que gravitan son cosas como platas en efectivo, chuzadas, traiciones, amenazas, “guardados “.

Dice la senadora María José Pizarro que sí es como han actuado otros gobiernos y que “jamás actuaremos de la misma manera”. Lamentamos notificarle que ya lo hicieron.