



Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
El departamento de Risaralda reportó en 2025 una disminución en el número de fallecimientos causados por cáncer, al pasar de 1.410 muertes registradas en 2024 a 1.374 decesos durante el último año. Aunque la cifra representa un avance significativo para la salud pública regional, esta enfermedad oncológica continúa siendo una de las principales causas de muerte en el departamento, lo que mantiene la alerta entre las autoridades sanitarias y los equipos médicos del territorio.
De acuerdo con los datos registrados, los tumores malignos en órganos digestivos fueron los responsables del mayor número de defunciones por cáncer en Risaralda durante 2025. Este tipo de afecciones, que incluyen patologías como el cáncer de colon, estómago y páncreas, representan un desafío persistente para el sistema de salud departamental, especialmente por su diagnóstico tardío, que en muchos casos reduce significativamente las posibilidades de tratamiento efectivo.
La reducción de 36 muertes frente al año anterior, si bien puede parecer modesta en términos absolutos, refleja una tendencia positiva que podría estar relacionada con el fortalecimiento de las estrategias de detección temprana, la ampliación de la cobertura en programas de tamizaje y una mayor conciencia de la población sobre la importancia de los controles médicos periódicos. Los esfuerzos en prevención oncológica a nivel departamental han sido parte de la agenda de salud pública en los últimos años.
El comportamiento del cáncer en Risaralda no es ajeno a la realidad nacional. Colombia enfrenta una carga importante de enfermedades no transmisibles, entre las que los tumores malignos ocupan un lugar destacado. La mortalidad por cáncer en regiones como el Eje Cafetero ha sido históricamente influenciada por factores como los hábitos alimenticios, el acceso oportuno a servicios de salud y la prevalencia de condiciones como la infección por Helicobacter pylori, estrechamente vinculada al cáncer gástrico.
A pesar del avance registrado, los expertos en salud pública coinciden en que la lucha contra el cáncer en el departamento requiere una estrategia sostenida y de largo plazo. La educación en salud, la promoción de estilos de vida saludables y la garantía de acceso equitativo a tratamientos oncológicos de calidad siguen siendo pilares fundamentales para consolidar esta tendencia a la baja y proteger la vida de los habitantes de Risaralda.
English version
Risaralda Reports a Decline in Cancer Deaths in 2025
By: Luis Alberto Figueroa, Social Communicator and Journalist. Professional License 0222 issued by the Colombian Ministry of National Education
The department of Risaralda recorded a decrease in cancer-related deaths in 2025, dropping from 1,410 fatalities in 2024 to 1,374 over the past year. Despite this encouraging progress, cancer remains one of the leading causes of death in the region, keeping health authorities and medical teams on high alert as they work to address this ongoing public health challenge.
According to available data, malignant tumors of the digestive organs were responsible for the highest number of cancer deaths in Risaralda during 2025. Conditions such as colon, stomach, and pancreatic cancer continue to pose a serious challenge to the regional health system, largely due to late-stage diagnoses that significantly limit treatment options and reduce survival rates.
The reduction of 36 deaths compared to the previous year, while modest in absolute terms, points to a positive trend that may be linked to stronger early detection strategies, expanded screening programs, and growing public awareness about the importance of regular medical check-ups. Investment in cancer prevention initiatives at the departmental level has been a consistent priority in recent years.
The cancer situation in Risaralda mirrors broader national trends. Colombia faces a significant burden from non-communicable diseases, with malignant tumors ranking among the most critical. In regions like the Coffee-Growing Axis, cancer mortality has historically been shaped by dietary habits, access to timely healthcare, and the prevalence of conditions such as Helicobacter pylori infection, which is closely associated with gastric cancer.
Despite the recorded improvement, public health specialists agree that combating cancer in the department requires a sustained, long-term strategy. Health education, the promotion of healthy lifestyles, and ensuring equitable access to quality oncological treatments remain essential pillars for consolidating this downward trend and safeguarding the lives of the people of Risaralda.



