



El acogimiento familiar es una medida de protección para niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Consiste en que familias o individuos previamente evaluados y capacitados ofrecen su hogar de manera temporal a estos menores, proporcionándoles el cuidado, la estabilidad y el afecto que necesitan mientras se resuelve su situación familiar.
A diferencia de la adopción, el acogimiento familiar no implica romper los lazos legales con la familia biológica del niño. La acogida, tiene un impacto positivo en la vida de los niños y niñas. Les permite crecer en un ambiente familiar, recibir atención y tener una rutina estable. Además se ha demostrado que los menores en acogimiento familiar presentan mejores resultados en términos de desarrollo emocional, educativo y social en comparación con aquellos que permanecen en instituciones.
A pesar de sus beneficios, el acogimiento familiar enfrenta varios desafíos. En muchos lugares, hay una falta de familias de acogida disponibles, lo que puede resultar en que los niños permanezcan en instituciones por períodos prolongados. Además, las familias de acogida necesitan apoyo continuo, tanto emocional como financiero, para poder brindar el mejor cuidado posible.
31-UNA GOTA DE AMOR.
Trata de ser humilde en todas las circunstancias.
No es humildad decir «sí» a todo y a todos; ni pregonar que somos humildes.
No es asentir a todo lo que dicen los demás.
Humildad es saber exactamente lo que somos y lo que valemos.
Es conocernos a nosotros mismos, tratar de corregir sinceramente nuestros defectos, y no querer imponernos a los demás.
El que es humilde, casi siempre, no sabe que lo es.
Pero el que no es humilde, es el que piensa que lo es.
Cada momento es una oportunidad para sonreírle a la vida. SONRÍA… SONRÍA… SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS: CADA SEGUNDO DE VIDA. –RUDAFRA.
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31 de mayo – Día Mundial sin Tabaco / 31 de mayo – Día Mundial del Loro / 31 de mayo – Día Internacional del Tripulante de Cabina
8:32 p.m.
31-UNA GOTA DE AMOR.
Trata de ser humilde en todas las circunstancias.
No es humildad decir «sí» a todo y a todos; ni pregonar que somos humildes.
No es asentir a todo lo que dicen los demás.
Humildad es saber exactamente lo que somos y lo que valemos.
Es conocernos a nosotros mismos, tratar de corregir sinceramente nuestros defectos, y no querer imponernos a los demás.
El que es humilde, casi siempre, no sabe que lo es.
Pero el que no es humilde, es el que piensa que lo es.
Cada momento es una oportunidad para sonreírle a la vida. SONRÍA… SONRÍA… SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS: CADA SEGUNDO DE VIDA. –RUDAFRA.


