



[12:59 p.m., 4/22/2025] Fabio Restrepo: A FORTALECER LA SALUD MENTAL
Es fundamental la intensidad educativa de las instituciones vinculadas a la salud mental, en este caso nos podemos referir a la juventud y la niñez que se han venido formando en las escuelas y colegios.
Existe la ruta de integración escolar para la convivencia, con base a la ley 1620 del año 2013, donde se destacan aspectos de promoción y prevención. La no colocacion de sobrenombres, humillaciones e insultos, se destacan en esta legislación.
Es decir existe un sano propósito de contar con una gran paz entre los jóvenes, niños y niñas que han venido cumpliendo con sus ciclos de estudio. Los docentes, sicologos y siquiatras cumplen un papel fundamental en estos aspectos.
Todo ello influye en exitos en las labores de capacitación. No se debe olvidar que fuera de las aulas se registran agresiones físicas, y sicológicas, estos factores negativos influyen en bajos rendimientos.
No es un trabajo fácil lograr una sana convivencia teniendo presente que podemos contar con alumnos muy temperamentales y agresivos y para ello existen las soluciones que se deben aplicar de muy buenas maneras.
La armonía tanto en escuelas como en colegios, es lo que se requiere con prioridad y por supuesto que ello da tranquilidad a los padres de familia.
Ahora otra de las situaciones a tenerse en cuenta,es la deserción que últimamente se ha incrementado, son varios los motivos, contando con las dificiles condiciones economicas de algunas familias.
Por supuesto que la baja natalidad también hay que pensar en ello. Desde la secretaría de Educación de Pereira, se ha indicado que aún existen inscripciones abiertas.
Con una buena educación siempre tendremos un futuro muy promisorio.
Muchas gracias por leerme y hasta la próxima columna.
fabio.restrepo@yahoo.com
[8:30 p.m., 21/4/2025] Fabio Restrepo: ¡LOS DERECHOS HUMANOS SON PARA LOS HUMANOS DERECHOS!
Hace poco, las madres de PANDILLEROS ROBA MOTOS encarcelados, realizaron una manifestación, exigiendo los «DERECHOS» de sus hijos.
Acá está la respuesta de una madre ciudadana, hacia la madre que protestaba.. .
DE MADRE A MADRE:
«Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.
Ví cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que supone económicamente para tí, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.
Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.
Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.
Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.
Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia.
Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.
Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.
En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.
¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.
Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades, que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento.
¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!
¡Si estás de acuerdo con esta carta, hazla circular!
Quizás entre todos podamos revertir estos valores que existen en nuestro país donde los delincuentes tienen más derechos que los ciudadanos honrados y trabajadores que sólo queremos vivir en paz


