Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
La candidata presidencial Paloma Susana Valencia Laserna envió este lunes una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres; al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; y a la presidenta de la Corte, Nancy Hernández, solicitando acompañamiento internacional especial para garantizar la celebración de elecciones libres en Colombia, ante los beneficios judiciales otorgados a 23 miembros del crimen organizado por parte de la Fiscalía General de la Nación.
La senadora y aspirante presidencial advirtió que la suspensión de las órdenes de captura contra 23 integrantes de bandas criminales, ordenada por la Fiscalía a solicitud del Gobierno, podría convertirse en un mecanismo de presión para obligar a la ciudadanía a votar por el candidato oficial en las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo. Valencia Laserna señaló que esta decisión, tomada a menos de dos meses de los comicios, representa una amenaza directa a la democracia colombiana y a la libertad del voto.
A finales de marzo, la Fiscalía colombiana suspendió por seis meses las órdenes de captura contra 23 miembros de estructuras criminales que operan principalmente en Medellín, algunos de ellos recluidos en centros penitenciarios. La medida fue adoptada para permitirles actuar como voceros en espacios de convivencia definidos por el Gobierno Nacional, con el objetivo declarado de avanzar en el sometimiento de los grupos delincuenciales que representan.
Sin embargo, para Valencia Laserna, la coincidencia entre esta decisión y la proximidad del calendario electoral no es casual. La candidata considera que liberar de presión judicial a líderes del crimen organizado en zonas de alta influencia política, como el área metropolitana de Medellín, puede traducirse en coerción sobre comunidades vulnerables durante el proceso de votación, afectando la transparencia electoral que debe caracterizar a un Estado democrático.
La solicitud de acompañamiento internacional refleja una creciente preocupación en sectores políticos y civiles sobre las condiciones en que se desarrollarán los comicios presidenciales de 2026 en Colombia. La intervención de organismos como la ONU y el Departamento de Estado de EE.UU. ha sido históricamente clave en la verificación de procesos electorales en países donde la integridad democrática enfrenta amenazas de actores armados o decisiones gubernamentales cuestionadas.
English version
Paloma Valencia Alerts the UN and the US About Electoral Risks Linked to Criminal Judicial Benefits in Colombia
By: Luis Alberto Figueroa, Social Communicator and Journalist. Professional License 0222 issued by the Colombian Ministry of National Education
Colombian presidential candidate Paloma Susana Valencia Laserna sent a letter this Monday to United Nations Secretary-General António Guterres, U.S. Secretary of State Marco Rubio, and Court President Nancy Hernández, requesting special international oversight to ensure free and fair elections in Colombia, following the granting of judicial benefits to 23 members of organized crime by the country’s Attorney General’s Office.
Valencia Laserna warned that the suspension of arrest warrants against 23 criminal gang members — ordered by the Attorney General at the Government’s request — could be used as a pressure tool to coerce citizens into voting for the ruling party’s candidate in the presidential elections scheduled for May 31. She stressed that this decision, made less than two months before the vote, poses a direct threat to Colombian democracy and electoral freedom.
At the end of March, the Colombian Attorney General’s Office suspended for six months the arrest warrants of 23 members of criminal organizations operating mainly in Medellín, some of whom are currently imprisoned. The measure was taken to allow them to serve as spokespersons in dialogue spaces defined by the National Government, with the stated goal of advancing the dismantling of the criminal groups they represent.
However, Valencia Laserna argues that the timing of this decision — so close to the electoral calendar — is no coincidence. She believes that relieving organized crime leaders from judicial pressure in politically influential areas such as greater Medellín could lead to voter coercion in vulnerable communities, undermining the electoral transparency essential to a functioning democracy.
The call for international oversight reflects growing concern among political and civil sectors about the conditions under which Colombia’s 2026 presidential election will take place. The involvement of bodies such as the UN and the U.S. State Department has historically played a key role in monitoring electoral processes in countries where democratic integrity faces threats from armed actors or controversial government decisions.


