

POR. LUIS ALBERTO FIGUEROA – lualfi –
Tp.0222 Expedida por el Ministerio de
Educación Nacional.
Apenas empieza el fenómeno de “La Niña”, y ya un deslizamiento de la ladera norte de la riera del río Otún, cobró la vida de tres personas de la misma familia y dejó un centenar de damnificados sin vivienda y sin enseres, además de algunos heridos por fortuna sin gravead; y un hundimiento en a vía a Altagracia dejó a este corregimiento y a esa región incomunicados.
Sin duda es un mal comienzo para una época de lluvias que se anuncia larga e intensa y para dos municipios que tienen mucho terrenos inestables, vías en condiciones muy precarias, ríos y quebradas con cuencas superficiales , asentamientos humanos en zonas de altísimo riesgo y con puntos muy críticos y vulnerables.
A pesar del esfuerzo de las administraciones para mejor los puntos de más alto riesgo y que se vuelvan a colapsar; y del trabajo de las entidades dedicadas a prevenir desastres y atender emergencias ,para poner conciencia en la población sobre los peligros de permanecer en ciertas zonas, Pereira y Dosquebradas especialmente son excesivamente vulnerables en un invierno como el que se anuncia. El departamento está en general bajo la amenaza de una temporada de invierno y de intensas lluvias que, según los anuncios, se antoja mucho más copiosas que de costumbre.




