



NOBLEZA, FAMA Y BUEN SER HUMANO
Por: Emil de Hoyos Mejía, Presidente CNP Colombianos DISTINGUIDOS SOCIOS DEL COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTS EN TUMCO NARIÑO DURNTE EL ENCUENRO NCIONAL REALIZADO LA SEMANA ANT.ERIOR
Quienes conocemos a Luis Francisco «paché: Andrade y a Javier Hernández Bonnet, sabemos que son dos seres maravillosos, dos seres que a pesar de estar en lo más alto de la popularidad, no han perdido el don de la humoldad, es decir, ser grandes seres humanos.
Quise escribir esto para ustedes mis estimados colegas, para contarles dos pasajes de estos dos personajes durante el congreso del CNP en San Andrés de Tumaco.
«Paché» Andrade en avistamiento de ballenas
Durante el almuerzo en playa Boca Grande, «paché» Andrade, mientras nosotros disfrutábamos del delicioso menú y nos levantábamos para continuar con nuestra diversión, él se olvidó de su fama y se convirtió en un mesero más y fue de puesto en puesto a recoger los desechables, para llevarlos a cocina. Eso se llama humildad
Javier Hernández Bonnet, el día 16 de agosto, fecha en la que debería tomar su vuelo de regreso a Bogotá, no fue posible encontrar medio se transporte (taxi) porque no había cómo llamarlos por la falta de conexión a la internet.
Se preguntarán ustedes y cómo hizo para no perder su vuelo.
Anoche me llamó y me contó la historia que tuvo que pasar.
Resulta que en el desespero de su viaje, más aún porque ese día cumplía años su hija menor y tenía que estar como es lógico, al lado de ella.
Dice Javier que en ese momento pasó por el hotel un carro moto cargado de materiales para la construcción y habló con el conductor para ver si lo llevaba al aeropuerto, el señor de la moto sin saber de quien se trataba lo miró y se asombró y le preguntó: «usted subirse aquí en estas condiciones?»
«Es en serio?» Él le respondió, sí es en serio, le pago $50.000 para que me lleve al aeropuerto.
El conductor le dijo, siendo así, embárquese y Javier sin pensarlo dos veces se subió en la parte trasera sentado en las varillas y las bolsas de cemento y me cuenta que llegó con las nalgas dormida y que era la primera vez en la vida que tenía esa experiencia. Eso se llama humildad
Conclusión, ser humilde te hace más grande y mejor ser humano.
Tenlo en cuenta
EMIL DE HOYOS MEJIA
Presidente CNP Colombia


