

El presidente de EE. UU. tiene la medalla de María Corina Machado, pero no se le reconoce como laureado del premio. Machado no obtuvo el respaldo de Trump para convertirse en presidenta de Venezuela.


Desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo por primera vez en 2017, ha estado obsesionado con el Premio Nobel de la Paz, y no ha hecho ningún esfuerzo por ocultar su profundo sentimiento de injusticia por el hecho de que el presidente Barack Obama fuera galardonado en 2009 por, a ojos del comité del Nobel, sus “extraordinarios esfuerzos por fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.
Trump tiene una opinión diferente, la cual ofreció en una entrevista con The New York Times la semana pasada: Obama “estuvo allí unas semanas y lo consiguió. Ni siquiera sabía por qué lo había conseguido”. A continuación, Trump recitó la ya familiar lista de “ocho guerras” que afirma haber detenido.
Todo esto culminó el jueves por la tarde en una extraña escena en una Casa Blanca que ha vivido su ración de acontecimientos asombrosos. El presidente tomó posesión del Premio Nobel de la Paz 2025, que su verdadera galardonada, María Corina Machado, había entregado enmarcado en oro.




