Por Paco sánchez, especial par el periódico www.notieje.com
LA DEMOCRACIA EN DISPUTA:



En Duitama, la política vuelve a ocupar el centro de la conversación pública. La admisión de la reforma a la demanda de nulidad electoral en contra de la alcaldesa Rocío Bernal Mejía no es un simple acto jurídico: es un recordatorio de que la democracia no termina con el conteo de votos, sino que debe sostenerse sobre la legalidad, la transparencia y el respeto a las reglas del juego.
El Tribunal Administrativo de Boyacá, al abrir paso a la reforma, envía un mensaje claro: todo cuestionamiento serio, sustentado y radicado dentro de los tiempos de ley, merece ser estudiado a fondo, sin atajos ni dilaciones. El proceso debe avanzar —como lo ordena la justicia— con todas las pruebas, argumentos y elementos que la parte demandante ha puesto sobre la mesa.
No se trata, como algunos intentarán presentar, de una persecución política. Tampoco es la confirmación anticipada de una supuesta culpabilidad.
Es, sencillamente, la democracia operando: el derecho que tiene cualquier ciudadano a controvertir una elección cuando considere que hubo irregularidades que pudieron afectar su resultado.
Y es aquí donde toma fuerza el rol de las instituciones. La Sección Quinta del Consejo de Estado ya negó la suspensión provisional de la alcaldesa, lo que garantiza estabilidad administrativa mientras el caso avanza. Pero la admisión de la reforma garantiza, al mismo tiempo, que las dudas planteadas no serán ignoradas ni minimizadas.
DUITAMA MERECE CLARIDAD.
Duitama merece confianza en su administración.
Duitama merece elecciones incuestionables, sin sombras, sin vacíos, sin favores, sin atajos.
Este proceso será largo, técnico y jurídico, pero debe ser, ante todo, transparente. La alcaldesa tendrá la oportunidad de defender su elección; la parte demandante, de demostrar sus argumentos; y los ciudadanos, de observar con atención cada paso.
Porque más allá de nombres propios, lo que está en juego es el respeto por la institucionalidad, la fortaleza de las reglas democráticas y la credibilidad de las elecciones en nuestra ciudad.
Que este proceso avance con serenidad, con rigor y con luz pública. Porque solo así la democracia respira tranquila.


