
El descenso en la inflación en Estados Unidos y los tropiezos de las reformas de Petro en el Congreso, atajaron un dólar desbocado.
La caída acelerada en el precio del dólar tiene despistados a los colombianos, especialmente a los analistas que no han atinado con el comportamiento tan volátil de la divisa.
Cuando muchos vaticinaban que el precio se mantendría al alza y podría terminar por encima de 4.700 pesos este año, los acontecimientos de los últimos días han puesto patas arriba todas las proyecciones. Ahora esos mismos analistas están corriendo modelos para vaticinar qué pasará en los próximos meses. Pero con el dólar nunca se sabe porque su evolución depende de muchos factores internos y externos, que lo tienen en una montaña rusa.
Cabe recordar que la cotización del dólar alcanzó un máximo histórico de 5.061 pesos en noviembre pasado. Ni siquiera en el pico de la pandemia, cuando era total la incertidumbre sobre la salud de los habitantes del planeta, ni cuando Rusia invadió a Ucrania, el nivel de la divisa llegó a semejantes picos.
Pero en los últimos días sufrió una gran rebaja. Colombia se convirtió en uno de los países con la moneda más revaluada, con 17% en lo corrido del año. Ayer cerró a 3.974 pesos, precio que no se veía desde hace 13 meses antes del triunfo de Gustavo Petro.
Una de las razones de esta descolgada es el comportamiento de la inflación en Estados Unidos, que llegó a 3% anual en junio, el dato más bajo en los últimos dos años. Con esa cifra, hay quienes tienen la esperanza de que Estados Unidos afloje sus tasas de interés y de esa manera seguiría bajando la presión sobre las monedas de los países de América Latina ya que los capitales no tendrían afán de salir a buscar mejores rentabilidades.
En ese orden de ideas, hay gran expectativa en los mercados por la reunión de la Reserva Federal (FED), banco central de Estados Unidos, que comenzó ayer y termina hoy. Los analistas no creen que la FED ceda tan rápido y esperan una subida de tasas de 25 puntos porcentuales.
En cuanto a las razones internas del país para el agite del dólar, no solo fue el triunfo de la izquierda sino los anuncios del presidente Gustavo Petro y el trámite de varias reformas sociales, que han recibido cuestionamientos por parte del sector privado.
Mensajes como el freno a la firma de nuevos contratos de explotación de petróleo y gas, y el trámite de las reformas laboral, pensional y de salud, contribuyeron, al decir de analistas como los de Corficolombiana, a que la cotización del billete verde todavía hoy tenga un incremento de alrededor 400 pesos más comparado con el vecindario.
Por eso no es de extrañar que el freno de estos proyectos en el Congreso haya sido favorable para el fortalecimiento del peso colombiano. Los inversionistas esperan que los proyectos sufran cambios y se le baje a la dosis de radicalismo. Ese mensaje parecería reforzarse con el llamado que hizo el presidente Petro durante la instalación del Congreso al pedir un acuerdo nacional. Se podría entender que está tendiendo puentes para que sus proyectos se desenreden en Cámara y Senado, pero para ello tendrá que volver a barajar y ceder frente a las alertas de varios sectores.
Por lo pronto, lo más aconsejable en la coyuntura actual del precio del dólar es que los que tienen deudas en esta divisa, incluyendo al gobierno, hagan un esfuerzo y se apresuren a pagar lo más pronto posible, aprovechando su desplome porque no se sabe cuándo se revertirá esta tendencia.
También pueden aprovechar el bajo precio del dólar quienes quieren viajar al exterior. La revaluación del peso ejerce una menor presión sobre la inflación si se tiene en cuenta que el 38% de la canasta familiar está compuesta por productos importados.
El precio del dólar por debajo de los 4.000 pesos es una buena noticia que no les gusta mucho a los exportadores. Pero ellos llevaban un año disfrutando de un dólar caro. Es hora de tener más certezas: lo que haga o deje de hacer el gobierno será clave.



