

Bogotá, 16 de septiembre de 2025 — El exembajador de Colombia en Estados Unidos, Juan Carlos Pinzón, formuló críticas contundentes al gobierno del presidente Gustavo Petro en medio del anuncio de la descertificación de Colombia por parte de Estados Unidos en materia de lucha contra el narcotráfico. Semana
Pinzón señaló que Colombia durante casi 30 años había sido reconocida como líder en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, pero que actualmente “ha sido un desastre” su administración, por supuestamente haber “contemporizado con los grupos armados”, justificar el narcotráfico, y dañar la imagen internacional del país. Semana
También mencionó que las cifras actuales de producción de cocaína son históricamente altas, y criticó que se haya suspendido cierta política de erradicación sin tener alternativas claras. Asimismo, alertó que esta situación le cuesta al país “desprestigio internacional” y un daño concreto para los ciudadanos. Semana
Finalmente, Pinzón enfatizó que la descertificación coloca al gobierno ante una gran responsabilidad: proteger a los ciudadanos, retomar políticas firmes contra los grupos armados y reconstruir la credibilidad internacional de Colombia. Semana
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Juan Carlos Pinzón Strongly Criticizes Petro Government Amid U.S. Decertification: «This Is Another Failure»
Bogotá, September 16, 2025 — Former Colombian ambassador to the United States, Juan Carlos Pinzón, launched sharp criticism at President Gustavo Petro’s administration following the U.S. decision to decertify Colombia in its fight against drug trafficking. Semana
Pinzón remarked that for nearly 30 years Colombia had been recognized as a leader in combating drug trafficking and terrorism, but that under the current government things have become “a disaster,” accusing it of accommodating armed groups, justifying narcotics, and harming the country’s international reputation. Semana
He also pointed out that present-day cocaine production figures are the highest in Colombian history, criticized the suspension of eradication policies without viable alternatives, and warned of the “international discredit” the country suffers, as well as the concrete costs for its citizens. Semana
Lastly, Pinzón stressed that this decertification puts tremendous responsibility on the government: to protect citizens effectively, to reestablish strong policies against armed groups, and to rebuild Colombia’s credibility on the international stage. Semana


