El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) decretó medidas de seguridad extraordinarias en Bogotá, Valle del Cauca y Cauca después de una serie de atentados que han dejado custodios asesinados y otros gravemente heridos. Entre las acciones están la suspensión de visitas, la paralización de traslados y el reforzamiento de protocolos de protección para sus funcionarios.
Las decisiones fueron adoptadas luego del asesinato de un dragoneante en Cali, presuntamente tras salir de su turno en la cárcel de Villahermosa, y de otros atentados recientes en las inmediaciones de la cárcel La Modelo en Bogotá. El INPEC determinó que, mientras persista la amenaza, las visitas quedan temporalmente suspendidas en esos territorios. Asimismo, los traslados y remisiones de internos están pausados salvo en casos médicos vitales, y las diligencias judiciales se realizarán bajo modalidad virtual.
Como complemento al plan, se declaró un alistamiento de segundo grado a nivel nacional, y se autorizó la aplicación de turnos 24 × 48 en establecimientos con alto riesgo para reducir la exposición del personal. También se establecieron esquemas de trabajo en casa o horarios flexibles para el personal administrativo en regiones afectadas, con el objetivo de evitar desplazamientos peligrosos.
Para garantizar la seguridad en los movimientos y accesos, el INPEC solicitó el refuerzo del acompañamiento policial y militar en los horarios de ingreso y salida de los centros penitenciarios, así como en los trayectos hacia zonas de riesgo. Las labores sociales comunitarias de los internos también fueron suspendidas preventivamente para minimizar espacios de vulnerabilidad.
Estas medidas serán reevaluadas de forma constante según la evolución de la situación y los informes de las autoridades de seguridad. La escalada de violencia contra custodios evidencia el reto que enfrenta el sistema carcelario en Colombia para proteger la integridad de quienes hacen cumplir la ley y mantener el orden interno.
English version
INPEC enacts extraordinary security measures after wave of attacks on prison staff in Bogotá, Valle and Cauca
Colombia’s National Penitentiary and Prison Institute (INPEC) has rolled out extraordinary security protocols in Bogotá, Valle del Cauca and Cauca following a spate of attacks that resulted in the deaths and injuries of prison guards. Key measures include suspending prison visits, halting prisoner transfers, and boosting protective procedures for custodial staff.
The move comes in response to recent killings—one in Cali, allegedly after a guard exited his shift at Villahermosa prison, and others near La Modelo prison in Bogotá. In these jurisdictions, visits are on hold until further notice. Additionally, prisoner transfers and remissions are paused except for critical medical cases, and judicial procedures will be conducted virtually.
A second-degree national alert was declared, and 24 × 48 work shifts permitted in high-risk facilities to reduce staff exposure. Administrative personnel in affected areas may work remotely or follow flexible hours to minimize travel.
To enhance security, the INPEC has requested permanent police and military escorting during guard arrivals, departures, and transfers in high-risk corridors. Community work by inmates has also been suspended as a preventive step.
These security protocols will be continuously reviewed based on evolving risks and recommendations from security agencies. The escalation of attacks against prison staff highlights the difficulty Colombia’s penal system faces in safeguarding those tasked with enforcing the law and preserving order.


