



El **gobierno del presidente Gustavo Petro anunció que a partir del 1 de marzo de 2026 aplicará una **nueva reducción en el precio del galón de gasolina, sumándose a la baja de $500 que se implementó en febrero, con el objetivo de aliviar el costo de vida de los colombianos y responder a la evolución del mercado de combustibles. La medida, coordinada entre el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y el Ministerio de Minas y Energía, responde al cierre del déficit en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que permitía sostener precios internos más bajos frente a los internacionales.
Según datos oficiales de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), antes de este ajuste el precio promedio de la gasolina en Colombia se encontraba en torno a $15.500 por galón, mientras que el diésel rondaba los $11.000. Con la nueva reducción, el costo promedio podría situarse en torno a $14.500–$15.000, aunque la cifra final dependerá de la ciudad y condiciones locales de venta.
La política de precios de combustibles en el país ha sido un tema relevante en la agenda económica desde hace varios años. Bajo la administración actual, el combustible experimentó incrementos acumulados que superaron los $6.800, motivados en parte por la necesidad de sanear las finanzas del FEPC y cerrar brechas entre los precios nacionales e internacionales, lo que generó fuertes debates públicos sobre el impacto de variaciones en la gasolina en el costo de vida, inflación y transporte.
El anuncio de marzo se enmarca en una estrategia fiscal más amplia para equilibrar las cuentas públicas sin recurrir a recursos del presupuesto general ni a excedentes del sector combustibles. Asimismo, el Gobierno ha señalado que continuará monitoreando las condiciones externas y locales para evaluar posibles ajustes adicionales en los próximos meses, lo que implica que los precios en Colombia podrían seguir variando con base en factores económicos y fiscales.
Analistas económicos destacan que la reducción en el precio de la gasolina puede tener efectos positivos en la inflación, el bolsillo de los consumidores y en los costos de transporte, aunque también advierten que la evolución del mercado internacional de combustibles y la fortaleza de las finanzas públicas seguirán siendo variables clave para sostener estos ajustes sin comprometer otras áreas del gasto nacional.
English version
Gustavo Petro government prepares another significant cut to gasoline prices in Colombia
The government of **Gustavo Petro announced that starting March 1, 2026, it will implement a **new reduction in the price of gasoline per gallon in Colombia, adding to the $500 cut applied in February, aiming to reduce living costs for citizens and respond to evolving fuel market conditions. The policy, coordinated between the Ministry of Finance and Public Credit and the Ministry of Mines and Energy, follows the closure of the deficit in the Fuel Price Stabilization Fund (FEPC), previously used to cushion domestic fuel prices against international levels.
According to official data from the Energy and Gas Regulatory Commission (CREG), before this adjustment, average gasoline prices in Colombia stood at around $15,500 per gallon, while diesel was near $11,000. With the new reduction, the national average could settle near $14,500–$15,000, although final prices will vary by location.
Fuel pricing has been a central economic issue in Colombia in recent years. Under the current administration, fuel costs rose by more than $6,800, driven in part by efforts to balance the FEPC and close gaps between national and international fuel prices, sparking public debate on the impact of gasoline costs on inflation, transportation, and living expenses.
The March announcement is part of a broader fiscal strategy to balance public accounts without using general budget resources or surplus revenues from the fuel sector. The government has indicated it will continue monitoring external and internal conditions to assess possible adjustments in the coming months, implying that fuel prices in Colombia may continue to fluctuate based on economic and fiscal factors.
Economic analysts note that lowering gasoline prices can have positive effects on inflation, household budgets, and transportation costs, but also warn that the international fuel market and the strength of public finances will remain key factors in sustaining these adjustments without compromising other areas of national spending.



