

En medio de las crecientes tensiones con Venezuela, Francia ha decidido incrementar su vigilancia del Caribe, enviando más buques a Guadalupe, su territorio de ultramar, según anunció Manuel Valls, ministro de los Territorios de Ultramar.
La decisión llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzara el despliegue de buques militares estadounidenses en aguas cercanas a Venezuela para combatir el narcotráfico, en particular la actividad del Cartel de los Soles, una decisión que ha generado fuertes reacciones tanto en Venezuela como en sus países vecinos.
Trinidad y Tobago expresó la semana pasada su respaldo a la operación naval estadounidense, señalando que el crimen organizado y el tráfico de drogas representan una amenaza directa para la seguridad de todo el Caribe. Incluso llegó a afirmar que prestará sus aguas y su territorio para las operaciones de EE.UU. contra el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, si Washington lo solicita para defender a Guyana.
Una estrategia de cooperación internacional
Francia, por su parte, justificó su refuerzo naval como parte de una estrategia de cooperación internacional contra las redes criminales que operan en la zona, y subrayó la necesidad de proteger sus territorios de ultramar, en particular Guadalupe y Martinica, que suelen ser utilizadas como puntos de tránsito del narcotráfico hacia Europa.
En Caracas se interpreta la presencia de buques militares extranjeros en aguas del Caribe como una presión adicional sobre la Administración de Nicolás Maduro, ya enfrentada diplomáticamente tanto a Washington como a varias capitales europeas. El pasado fin de semana, Maduro ordenó desplegar 4,5 millones de milicianos en respuesta al anuncio de Estados Unidos de enviar buques de guerra al Caribe.
Washington endureció su estrategia contra el crimen organizado en febrero de este año al clasificar como organizaciones terroristas a varios de los cárteles más poderosos de México, entre ellos Jalisco Nueva Generación, del Noreste, Nueva Familia Michoacana y del Golfo, así como a la Mara Salvatrucha en El Salvador. En esa misma lista también figuran el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, señalado por la Casa Blanca de estar bajo el control de Maduro.
Ecuador y Paraguay también han advertido que el Cartel de los Soles opera como un entramado criminal con alcance transnacional, implicado en rutas de narcotráfico, lavado de dinero y en el aumento de la violencia en distintos puntos de la región.
FRANCE SENDS REFUNDS FOR DRUG TRAFFICKING IN THE CARIBBEAN IN THE MIDDLE OF THE EE.U.U.-VENEZUELA TENSION.
In the midst of growing tensions with Venezuela, France has decided to increase its surveillance of the Caribbean, sending more ships to Guadalupe, its overseas territory, as announced by Manuel Valls, minister of overseas territories.
The decision comes after the President of the United States, Donald Trump, reinforced the deployment of American military ships in waters surrounding Venezuela to combat drug trafficking, in particular the activity of the Cartel de los Soles, a decision that has generated strong reactions both in Venezuela and in its neighboring countries.
Trinidad and Tobago last week expressed its support for the US naval operation, signaling that organized crime and drug trafficking represent a direct threat to the security of the entire Caribbean. He even stated that he will provide his waters and territory for US operations against the Venezuelan president, Nicolás Maduro, if Washington requests him to defend Guyana.
An international cooperation strategy
France, for its part, justified its naval refuge as part of an international cooperation strategy against the criminal networks that operate in the zone, and undermined the need to protect its overseas territories, in particular Guadalupe and Martinique, which could be used as transit points for drug trafficking towards Europe.
In Caracas, the presence of foreign military ships in Caribbean waters is interpreted as an additional pressure on the Administration of Nicolás Maduro, which is faced diplomatically both in Washington and in several European capitals. Last weekend, Maduro ordered the deployment of 4.5 million militiamen in response to the United States’ announcement to send war rigs to the Caribbean.
Washington tightened its strategy against organized crime in February of this year by classifying as terrorist organizations several of the most powerful cartels in Mexico, including Jalisco Nueva Generación, del Noreste, Nueva Familia Michoacana and del Golfo, as well as the Mara Salvatrucha in El Salvador. This same list also includes the Tren de Aragua and the Cartel de los Soles, signaled by the Casa Blanca to be under Maduro’s control.
Ecuador and Paraguay have also been warned that the Cartel de los Soles operates as a criminal enterprise with transnational reach, involved in drug trafficking routes, laundering money and increasing violence in different parts of the region.



