El Congreso colombiano, estancado en la paridad: las mujeres siguen sin alcanzar el 30% de representación.-

      Comentarios desactivados en El Congreso colombiano, estancado en la paridad: las mujeres siguen sin alcanzar el 30% de representación.-
Las mujeres prometen hacer historia en el Congreso de Colombia | EL PAÍS  América Colombia

Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional


Colombia enfrenta un preocupante estancamiento en la representación femenina en el Congreso de la República, donde las mujeres apenas alcanzan el 28,98% de los escaños, una cifra que no ha registrado avances significativos desde las elecciones de 2022. Este escenario, que se mantiene como una constante en el panorama político nacional, evidencia que la paridad de género en las instituciones de poder sigue siendo una meta lejana, a pesar de los esfuerzos realizados por organismos electorales y organizaciones de la sociedad civil.

Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), fue contundente al evaluar la situación: «no hemos avanzado ni retrocedido un paso». Sus declaraciones se dieron en el marco de la Duodécima Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento Electoral, un espacio clave para analizar los riesgos del proceso electoral, garantizar la transparencia, la seguridad y promover una participación política equitativa para las mujeres en el país.

La Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento Electoral reunió a actores fundamentales del sistema democrático colombiano con el objetivo de evaluar los mecanismos que permitan superar las barreras que frenan el acceso de las mujeres a los cargos de elección popular. Sin embargo, los resultados concretos en materia de inclusión de género en la política continúan siendo insuficientes frente a los estándares internacionales de paridad.

Según Barrios, el estancamiento refleja la persistencia de barreras estructurales y culturales que limitan la participación femenina en el ámbito político. Factores como la financiación de campañas, el acceso a redes de poder, la violencia de género en política y la falta de incentivos reales dentro de los partidos son algunos de los obstáculos que impiden que las mujeres colombianas accedan en igualdad de condiciones a los espacios de toma de decisiones.

Con el 30% de representación femenina como techo aparente desde hace varios años, Colombia se aleja del ideal de paridad que propone la comunidad internacional, fijado en un mínimo del 50%. El desafío para las próximas elecciones legislativas no solo es numérico: implica una transformación profunda de las estructuras partidistas, las políticas públicas y la cultura política del país, para que la democracia representativa sea verdaderamente incluyente.


English version


Colombia’s Congress Stagnates on Gender Parity: Women Still Fall Short of 30% Representation

Colombia is facing a troubling stagnation in women’s representation in the Congress of the Republic, where female legislators hold only 28.98% of seats — a figure that has shown no significant progress since the 2022 elections. This persistent reality reveals that gender parity in political institutions remains a distant goal, despite ongoing efforts by electoral bodies and civil society organizations.

Alejandra Barrios, director of the Electoral Observation Mission (MOE), was blunt in her assessment: «we have not moved forward or backward a single step.» Her remarks were made during the Twelfth National Commission for Electoral Coordination and Monitoring, a key forum designed to evaluate electoral risks, ensure transparency and security, and promote equitable political participation for women across the country.

The National Commission brought together key actors within Colombia’s democratic system to assess the mechanisms needed to overcome the barriers preventing women from accessing elected office. However, concrete results in terms of gender inclusion in politics continue to fall short of international parity standards.

According to Barrios, the stagnation reflects the persistence of structural and cultural barriers that limit women’s participation in the political sphere. Factors such as campaign financing, access to power networks, gender-based political violence, and the lack of meaningful incentives within political parties all contribute to preventing Colombian women from competing on equal footing for decision-making positions.

With 30% female representation appearing to serve as a ceiling for several consecutive electoral cycles, Colombia is drifting further from the international ideal of parity, widely set at a minimum of 50%. The challenge ahead of the next legislative elections goes beyond numbers — it demands a deep transformation of party structures, public policies, and political culture, so that representative democracy can become truly inclusive.