

[8:05 p.m., 7/1/2026] Rubén Darío Franco Narváez: Jueves 8 de enero 2026 – DÍA CIVERA GRACIA.
David Civera Gracia, nació en Teruel-España el 8 de enero 1979. Famoso cantante de Pop Latino. Su primera aparición en televisión fue a los diecisiete años al concursar en el programa musical Lluvia de estrellas. En la década de los 2000, adquirió fama como artista al representar a España en el Festival de la Canción de Eurovisión 2001, en el que obtuvo la sexta posición con el tema “Dile que la quiero” Gracias a ello, fue la inspiración y el origen de la primera edición de Operación Triunfo que se emitió en ese mismo año.
“Dile Que La Quiero” -Si la ves pregúntale / que siente / si aún le queda algo / de este amor que nos unió / Si la encuentras / algo diferente, / éntrala en razón / y hazme este favor / Háblale insístele / que nos han hecho daño, / que todo es mentira. / dile que la quiero / que siempre fui sincero / dile que me estoy volviendo / loco por una tontería / Dile que navego / entre el amor y el miedo / dile que me está matando esta melancolía…
Cada momento es una oportunidad para sonreírle a la vida. SONRÍA… SONRÍA… SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS: CADA SEGUNDO DE VIDA. –RUDAFRA.
EL VUELO DE LA LIBERTAD: REFLEXIÓN SOBRE EL DÍA DE CIVERA GRACIA. El 8 de enero, bajo la luz de Civera Gracia, nos detenemos a contemplar la elegancia del desprendimiento. En un día que evoca la sutileza y el equilibrio emocional, nos enfrentamos a una de las transiciones más difíciles del corazón humano: el final de un ciclo afectivo. Ante este escenario, surge la Pregunta de Rudafra: ¿Qué debo hacer para olvidar a una mujer que amé y ya se alejó de mí? -La respuesta de Rudafra es un bálsamo de paz y respeto profundo: “Dejarla que vuele libremente, sin acosarla con mis pensamientos de eterno amor.» -LA GRACIA DE SOLTAR -El verdadero amor no es posesión, sino la capacidad de desear el bien del otro, incluso cuando ese bien ya no sucede a nuestro lado. Olvidar no es borrar la memoria, sino quitarle el peso del dolor a los recuerdos. / Intentar retener a alguien mediante el pensamiento es una forma de cautiverio invisible. Dejarla volar libremente es un acto de nobleza que nos libera a nosotros mismos; pues quien sujeta, también queda atado. / A menudo, no es la ausencia lo que duele, sino nuestra insistencia mental en un «eterno amor» que ya no encuentra eco. Al alimentar obsesivamente ese sentimiento, impedimos que la herida cierre. / «Civera Gracia» de este día nos enseña que hay una belleza sagrada en el adiós silencioso. Al retirar la energía de la nostalgia forzada, permitimos que el espacio vacío se llene de una nueva forma de serenidad. – Conclusión: Este 8 de enero, aprendamos que el mayor tributo a un amor que fue importante es otorgarle la libertad total. Al dejar de acosar su imagen con nuestros deseos, encontramos la gracia necesaria para caminar hacia nuestro propio horizonte.
[8:05 p.m., 7/1/2026] Ruben Dario Franco Narvaez: EL VUELO DE LA LIBERTAD: REFLEXIÓN SOBRE EL DÍA DE CIVERA GRACIA. El 8 de enero, bajo la luz de Civera Gracia, nos detenemos a contemplar la elegancia del desprendimiento. En un día que evoca la sutileza y el equilibrio emocional, nos enfrentamos a una de las transiciones más difíciles del corazón humano: el final de un ciclo afectivo. Ante este escenario, surge la Pregunta de Rudafra: ¿Qué debo hacer para olvidar a una mujer que amé y ya se alejó de mí? -La respuesta de Rudafra es un bálsamo de paz y respeto profundo: “Dejarla que vuele libremente, sin acosarla con mis pensamientos de eterno amor.» -LA GRACIA DE SOLTAR -El verdadero amor no es posesión, sino la capacidad de desear el bien del otro, incluso cuando ese bien ya no sucede a nuestro lado. Olvidar no es borrar la memoria, sino quitarle el peso del dolor a los recuerdos. / Intentar retener a alguien mediante el pensamiento es una forma de cautiverio invisible. Dejarla volar libremente es un acto de nobleza que nos libera a nosotros mismos; pues quien sujeta, también queda atado. / A menudo, no es la ausencia lo que duele, sino nuestra insistencia mental en un «eterno amor» que ya no encuentra eco. Al alimentar obsesivamente ese sentimiento, impedimos que la herida cierre. / «Civera Gracia» de este día nos enseña que hay una belleza sagrada en el adiós silencioso. Al retirar la energía de la nostalgia forzada, permitimos que el espacio vacío se llene de una nueva forma de serenidad. – Conclusión: Este 8 de enero, aprendamos que el mayor tributo a un amor que fue importante es otorgarle la libertad total. Al dejar de acosar su imagen con nuestros deseos, encontramos la gracia necesaria para caminar hacia nuestro propio horizonte.



