
El analista Sénior Ricardo Ávila Pinto, enviado especial del Tiempo de Bogotá Colombia a Davos (Suiza), evento que este 2022 cumple 52 años de existencia, dice que los daños causados por Rusia
En la desbastada Ucrania, costarían unos 400.000 millones de dólares, según Yulia Klymenko diputada de Ucrania. Sostiene Ricardo Ávila que aunque las tensiones comerciales entre Estados
Unidos y China afectaron el libre flujo de las mercancías entre las dos potencias en los últimos años, la crisis actual provocada por Rusia convenció a más de 1 nación que «eso de depender de proveedores al otro lado del océano no es tan buena idea (E.T. mayo 24/ 2022) y que en Davos se ha comenzado hablar de des globalización. Ella implicaría: a) Para las industrias: ubicar fábricas cerca de los grandes centros de consumo y conseguir fuentes de abastecimiento confiables; b) En cuantos la transición energética asociada al desarrollo de fuentes alternativas de electricidad, como las plantas solares eólicas, muy pronto se acelerará; c) muchos países buscaran cultivar más alimentos dentro de sus fronteras. Por eso, el ex primer ministro de Finlandia Alexander Stubb, comento que «Más del 90% de lo que vendemos en Europa será producido en Europa, lo cual es un cambio profundo»; d) preocupa mientras tanto el abastecimiento y costos de la comida para millones de personas especialmente en África, Asia, y América Latina; por lo que la guerra en Ucrania está exacerbando el hambre en el mundo y una crisis asociada al costo de vida, ya que la inflación, es ahora mundial. En Davos, Ricardo Ávila entrevisto a Adam Tooze profesor de la universidad de Columbia en N.Y, quien ante la pregunta de si: La globalización está condenada a desaparecer, Tooze respondió: «Hay una gran incertidumbre sobre el rumbo del mundo, algo que hace 10 años había parecido; impensable; lo que estamos viendo es una reconfiguración, que incluye un nuevo marco y una nueva orientación (E: T mayo 27/2022). La resistencia de Ucrania contra el totalitarismo de Putin revivió el atractivo de los ideales democráticos; y no hay que pensar en un descenso democrático irreversible; porque la democracia es inherentemente inestable, pero con múltiples variables como en el Japón, en donde pasa poco; o la de Francia cuyo líder Macron es menos convincente que Zelenski, de Ucrania.
AUGUSTO MEJIA GONZALEZ


