

Una nueva crisis golpea al sistema de salud docente en Risaralda. La Fiduprevisora suspendió la prestación de servicios médicos para los maestros del departamento y sus familias, tras no lograr acuerdos de contratación con la red hospitalaria que atendía a los afiliados del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag).
La medida deja sin cobertura a cientos de educadores y afecta directamente a once hospitales que decidieron cesar la atención, intensificando las dificultades que el gremio venía denunciando desde hace meses por demoras en consultas, tratamientos y entrega de medicamentos. La interrupción del servicio genera una situación crítica para los docentes, quienes dependen de esta red para recibir atención médica oportuna.
De acuerdo con la Asociación de Instituciones de Salud, solo cinco hospitales continuarán prestando servicios a los afiliados: el Hospital Mental, el Hospital Cristo Rey de Balboa, el Hospital San José de La Celia, el Hospital San Rafael de Pueblo Rico y el Hospital San Vicente de Paúl de Santuario. Mientras tanto, los demás centros asistenciales han suspendido sus servicios hasta nuevo aviso.
Olga Lucía Zuluaga, directora ejecutiva de la Asociación, informó que se adelantan reuniones urgentes con las directivas regionales y nacionales del Fomag para buscar una solución inmediata y restablecer los servicios de salud para todo el magisterio risaraldense. Según indicó, el objetivo es garantizar la atención médica integral y evitar que la situación se prolongue, afectando aún más el bienestar de los educadores.
La suspensión ha generado preocupación en la comunidad educativa y sindical, que exige acciones concretas del Gobierno nacional para resolver la crisis y proteger el derecho fundamental a la salud de los docentes y sus familias. El llamado de los maestros es claro: se necesita una solución estructural y no medidas temporales que sigan poniendo en riesgo su atención médica.



