De: Rubèn Darío Franco Narvàez <rubendariofranconarvaez@gmail.com>
Date: mar., 18 feb. 2020 a las 12:53
Subject: COLUMNA DEL PERIODISTA RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ
To: <luisalbertofigueroa902@hotmail.com>, <luisalbertofigueroa@yahoo.com.co>
BERNARDO, EL SABIO VOLÓ AL CIELO
Por: Rubén Darío Franco Narváez
“Nunca alcanzarás el cielo si tienes miedo de volar” (Anónimo).
Durante 93 años voló bondadosamente en el Paisaje Cultural Cafetero, dejando huellas perennes con su nombre: BERNARDO TREJOS ARCILA, hasta que su alma surcó el azul celeste.
El viernes fue velado en Los Olivos, su despedida religiosa en la Catedral “Nuestra Señora de la Pobreza” el sábado 25 de enero 2020 a las diez horas de la mañana; y, la cremación física del doctor Bernardo Trejos Arcila en Prados de Paz (adyacente el Aeropuerto Matecaña) para emprender su viaje al infinito.
Fue un sabio vital en la cultura pereirana, un filósofo profundo con raíces espirituales afianzadas en Dios, escritor dimensional cruzando continentes literarios, profesor indulgente amado por sus alumnos, musicólogo vasto exprimiendo el pentagrama, políglota sin fronteras iluminado por su humanismo, amigo de brazos abiertos, orador circunspecto; y, especialmente, Bernardo Trejos Arcila fue “UN BUEN SER HUMANO”, que resucitó la famosa frase del poeta alemán Berthold Friedrich Brecht: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”.
Queda un enorme vacío. Cómo extrañamos: sus enseñanzas en los salones de la Universidad Tecnológica de Pereira (a la que sirvió por más de 30 años); sus cimentadas clases en el Seminario Conciliar Inmaculada Concepción de María Santísima; su mesurada voz y profundas reflexiones, dirigiendo Grupos de Oración en su propia residencia al lado de su querida esposa Lilia Parra; sus nutrido programa “Renacer” sobre valores, arte, religión y música, por 20 años en la Emisora Cultural Remigio Antonio Cañarte.
Hoy releo sus libros, con su firma y dedicatoria: “Divagación etimológica sobre la literatura y el escritor”, “Filosofía de la cultura”; y, “Los juicios impersonales en lógica. Ideas y valores”, del que destaco: “Por más eficazmente que el hombre haya trabajado en los grandiosos trabajos del espíritu, por más audaces que hayan sido sus inmortales conquistas y el precioso legado que dejara en manos de la posteridad, él no puede, sin embargo, pasar indiferente ante la aparición de nuevos problemas. A la verdad, el hombre no puede reposar sino en la luz, y todo problema es una sombra, una nube angustiosa que se cierne sobre su alma y le roba su tranquilidad…”
Hoy, el inconmensurable amigo y fulgurante sabio, BERNARDO TREJOS ARCILA con la arquitectura de su alma, descansa en la luz eterna.




