
Afirma Melba Escobar, en su artículo sobre «El delirio de Putin» del 28 de febrero de 2.022, en El Tiempo de Colombia que: «El Exterminador, el Narciso superpoderoso, como lo fueron en su momento Stalin, Pol Pot, Mao Zedong o Hitler, pierde la noción de la realidad para convertirse en un caudillo sanguinario»; y en el mismo periódico Diego Felipe González Gómez, el 26 de febrero, nos relata la guerra literaria entre Rusos y Ucranianos, por el legado del escritor Nikolai Gógol, en el bicentenario de su nacimiento, en el 2.009; y en una encuesta que recogió para El País Pilar Bonet, el 39.8% consideraron que Gógol era simultáneamente Ruso y Ucraniano. Nos cuenta además González Gómez que, en el Siglo XIX, cuando el régimen zarista reinaba sobre tierras Ucranianas, varios escritores se enfrentaron a la censura que existía sobre el uso y la publicación de libros en ucranio. Durante los Siglos XIX y XX en una Europa que de varias maneras fue hostil a los judíos, estas comunidades se asentaron en Ucrania, durante los progromos contra ellos. En la región de Galitzia, frontera con Polonia se asentaron muchos judíos; pero la familia de Clarice Lispector, la genial escritora brasileña, tuvo que salir de Ucrania. Nos cuenta Felipe González, cómo la escritora Irene Némirosky tuvo que salir de Kiev e hizo su carrera literaria en francés, hasta que fuera asesinada por los Nazis, En el libro el Pentateuco de Isaac, el escritor Ángel Wagenstein, cuenta la historia de un judío que vivió en cinco patrias, sobrevivió a dos guerras y a los campos de concentración. La escritora Alemania Natascha Wodin relata que, su madre era de Mariúpol y que su familia fueron unos antiguos esclavos soviéticos explotados por el régimen Nazi; y de cómo muchos desplazados por la violencia, al tratar de volver a su hogar, encontraron apenas el vacío. Como les está aconteciendo a tantos en nuestra amada Colombia. Y Nina L Kruscheva, la nieta de Nikita Kruschev nos da cuenta de las intenciones imperiales que oculta la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin (E.T. febrero 26 ibidem). La respuesta de occidente con sanciones a Putin, no se han hecho esperar y cada vez serán mayores. Toda la tierra reacciona, con manifestaciones cada vez más fuertes, siendo hasta ahora la más destacada la de la Gran Alemania ya unificada después del muro de Berlín.




