SÁBADO 7 DE AGOSTO 2021. BATALLA DE BOYACÁ. COLUMNA DEL COMUNICADOR SOCIAL PERIODISTA RUBÉN DARÍO FRNCO NARVÁEZ, PRESIDENTE DE PERIODISTAS DE RISARALDA PRI. La batalla de Boyacá, también conocida como la batalla del Puente de Boyacá, fue la confrontación más importante de la guerra de independencia de Colombia que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada. Este acontecimiento tuvo lugar el día 7 de agosto de 1819 en el cruce del río Teatinos, en inmediaciones de Tunja. La batalla finaliza con la rendición en masa de la división realista, y fue la culminación de 78 días de campaña iniciada desde Venezuela por Simón Bolívar para independizar la Nueva Granada. La batalla terminó a las 4 de la tarde del 7 de agosto de 1819. Murieron más de 100 realistas, entre ellos el coronel Juan Tolrá y el comandante Salazar, y 150 quedaron heridos. De los patriotas murieron 13 soldados, entre ellos el capellán de la vanguardia, fray Ignacio Díaz, y 53 quedaron heridos. Con este enfrentamiento culminó la Campaña Libertadora de 1819, realizada en su corto período de 78 días, desde el 23 de mayo, cuando Simón Bolívar expuso el plan en la aldea de los Setenta ante los jefes del ejército patriota, siguiendo un itinerario militar desde los llanos de Casanare, la cordillera de los Andes y las tierras de la antigua providencia de Tunja, el cual culminó en el puente de Boyacá. Cuenta la leyenda que la mala suerte de Barreiro en tierras americanas quedó sellada esa misma noche de Boyacá cuando un muchacho de 12 años que se encargaba de cuidar los dos caballos de Bolívar, Pedro Pascasio Martínez, acompañado de un soldado llamado Negro José, lo hizo prisionero después de negarse a ser sobornado por las monedas de oro de Barreiro. Por el acto de atrapar al general Barreiro, Pascasio Martínez fue ascendido a sargento y se le prometieron 300 pesos los cuales nunca le dieron. LA VERDADEERA LIBERTAD ES VENCER LAS FUERZAS DEL MAL Y SOLAMENTE NECESITAMOS ATENDER LA VOZ DE NUESTRA CONCIENCIA. –RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ SONRÍA, SONRÍA, SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS CADA SEGUNDO DE VIDA.
Luis Alberto FigueroaComentarios desactivados en SÁBADO 7 DE AGOSTO 2021. BATALLA DE BOYACÁ. COLUMNA DEL COMUNICADOR SOCIAL PERIODISTA RUBÉN DARÍO FRNCO NARVÁEZ, PRESIDENTE DE PERIODISTAS DE RISARALDA PRI. La batalla de Boyacá, también conocida como la batalla del Puente de Boyacá, fue la confrontación más importante de la guerra de independencia de Colombia que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada. Este acontecimiento tuvo lugar el día 7 de agosto de 1819 en el cruce del río Teatinos, en inmediaciones de Tunja. La batalla finaliza con la rendición en masa de la división realista, y fue la culminación de 78 días de campaña iniciada desde Venezuela por Simón Bolívar para independizar la Nueva Granada. La batalla terminó a las 4 de la tarde del 7 de agosto de 1819. Murieron más de 100 realistas, entre ellos el coronel Juan Tolrá y el comandante Salazar, y 150 quedaron heridos. De los patriotas murieron 13 soldados, entre ellos el capellán de la vanguardia, fray Ignacio Díaz, y 53 quedaron heridos. Con este enfrentamiento culminó la Campaña Libertadora de 1819, realizada en su corto período de 78 días, desde el 23 de mayo, cuando Simón Bolívar expuso el plan en la aldea de los Setenta ante los jefes del ejército patriota, siguiendo un itinerario militar desde los llanos de Casanare, la cordillera de los Andes y las tierras de la antigua providencia de Tunja, el cual culminó en el puente de Boyacá. Cuenta la leyenda que la mala suerte de Barreiro en tierras americanas quedó sellada esa misma noche de Boyacá cuando un muchacho de 12 años que se encargaba de cuidar los dos caballos de Bolívar, Pedro Pascasio Martínez, acompañado de un soldado llamado Negro José, lo hizo prisionero después de negarse a ser sobornado por las monedas de oro de Barreiro. Por el acto de atrapar al general Barreiro, Pascasio Martínez fue ascendido a sargento y se le prometieron 300 pesos los cuales nunca le dieron. LA VERDADEERA LIBERTAD ES VENCER LAS FUERZAS DEL MAL Y SOLAMENTE NECESITAMOS ATENDER LA VOZ DE NUESTRA CONCIENCIA. –RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ SONRÍA, SONRÍA, SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS CADA SEGUNDO DE VIDA.