“Un árbol arrancado de sus raíces no crece, no da frutos ni flores” fue la frase que utilizó el papa Francisco en el último dominical para referirse al cuidado que deben brindar los jóvenes a sus adultos mayores en esta pandemia y que coincide con la labor que ha realizado la Gobernación de Risaralda desde el inicio de la emergencia sanitaria.
Cuando apenas se avizoraba lo que podría ser el panorama con la emergencia y las medidas sanitarias que decretarían los gobiernos: nacional, departamental y municipal, el Gobernador de Risaralda, Victor Manuel Tamayo emitió una circular el 19 de marzo, por medio de la cual autorizó a los 14 alcaldes la ejecución de $1.740.412.531, recursos girados a través de la estampilla Pro Adulto Mayor del año 2019, está acción se convirtió en el primer paso para que este grupo poblacional tuviera una mejor calidad de vida.
Posteriormente, y cumpliéndose la segunda semana del asilamiento obligatorio, el primer mandatario de los risaraldenses envío un completo mercado a los 68 Centros de Bienestar del Adulto Mayor que hasta ese momento se encontraban operando en todo el departamento, esta primera entrega contenía 26 productos básicos en la pirámide alimentaria: granos, grasas, lácteos, proteína, carbohidrato, fuente calórica y vegetales, así como elementos de aseo.
De otro lado y gracias a la donación del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, se han hecho tres entregas de Bienestarina en los Centros de Bienestar del Adulto Mayor, para un total de 6 toneladas y 1918 personas beneficiadas.
Este complemento nutricional de origen vegetal y de variada preparación, también ha llegado a un número significativo de adultos mayores no institucionalizados en estos Centros, pero que por sus condiciones sociales se encuentran en alto grado de vulnerabilidad.
La mayoría de las entregas de Bienestarina y gracias a la gestión con la empresa privada han estado acompañados por una proteína de origen animal, un carbohidrato y una fuente calórica que complementan la nutrición de los beneficiarios.
Así como las empresas Frigotún, Hacienda San Jorge, Lonja Ganado, El Diamante, La Licorera de Caldas y El ingenio Risaralda, Papeles Nacional también se sumaron a la causa con la donación de cerca de $18 millones en productos del cuidado personal, dentro de los cuales se contó con una representativa cantidad de pañales para adultos, que de igual forma se distribuyeron de acuerdo a las solicitudes.
Como parte de la Asistencia Técnica, actualmente profesionales del área de la salud y social se encuentran visitando cada uno de los Centros de Bienestar del Adulto Mayor para verificar y si es el caso mejorar los protocolos de bioseguridad orientados a minimizar los posibles contagios en estos lugares, y pese a no registrarse aún ningún casos de coronavirus en los adultos mayores institucionalizados, esta labor se adelanta de manera rigurosa, abordando tanto a los funcionarios de las alcaldías como a los coordinadores de los hogares para capacitarlos y prepararlos ante un posible caso.
Y aunque han sido varias las dependencias de la Gobernación las que han desarrollado acciones en beneficio de este grupo poblacional, la Secretaría de Desarrollo Social, en cabeza de la titular del despacho Elizabeth Diosa es quien ha interpretado y materializado las intenciones del Gobernador Victor Manuel Tamayo, quien desde siempre ha dejado ver su sensibilidad e interés por los temas sociales y las poblaciones más necesitadas.