Si no ocurre un aumento sorpresivo en el número de contagios y decesos, el próximo veinticuatro de mayo entrará en una nueva etapa de apertura al confinamiento.
Para ello será definitivo el coportamiento de los ciudadanos, los únicos agentes reproductores del Covid-19.
Esa así de sencillo, los gobiernos nacional, regionales y locales han hecho grandes y exitosos esfuerzos para tratar de controlar la extensión de la pandemia adoptando medidas en algunas ocasiones drásticas como en Cali donde se aplicó el toque de queda durante dos fines de semana, y imponiendo sanciones que llegan hasta la judicialización de quienes las imcumplan.
Pero no existe la disciplina social en el acatamiento de esas nomas creadas para defender la salud y la vida de cada uno de los ciudadanos, esas actuaciones serán superadas y el problema se multiplicará sin remedio.
No se puede pensar en una apertura acelerada y, por el contrario, se puede temer en un rebrote de la enfermedad con el consiguiente aumento de la cuarentena que se requiera para defender la salud de nuestro sociedad, gran amenaza por esta supuesta vocación fiestera.
Es decir, y además de la tranquiliad de varias familias, es posible que las medidas restrijan las libertades de locomoción y reunión se debn manener y hasta incrementar, lo que sin duda cocasionará perjuicios mayores a muchos sectores.
Para ello se necesita el compotamiento de la ciudadanía, fundamental si se quiere evitar que se alargue la cuarentena, se aumenten las medidas de confinamiento y se deba lamentar el incremento en el número de personas contagiadas y de muertes por el Covid-19.