El gobierno de Irán presentó una nueva propuesta para poner fin al conflicto con Estados Unidos en mayo de 2026, mientras el presidente Donald Trump evalúa el plan con marcado escepticismo desde Washington. La iniciativa, que busca cerrar la guerra en un plazo cercano a 30 días, fue enviada tras semanas de enfrentamientos y un frágil alto el fuego, pero ha generado dudas debido a desacuerdos clave como el programa nuclear y el control del estratégico estrecho de Ormuz.
La propuesta iraní, estructurada en varios puntos, prioriza el fin definitivo de las hostilidades y plantea condiciones como el levantamiento de sanciones y cambios en el control marítimo en la región. Sin embargo, el plan deja en segundo plano el tema nuclear, considerado central por Washington, lo que ha sido uno de los principales obstáculos para avanzar en un acuerdo.
Desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha dejado claro que no confía plenamente en la oferta. Donald Trump ha insistido en que Irán “no ha pagado un precio suficientemente alto” por sus acciones históricas, lo que refuerza la postura de su administración de mantener presión política y militar mientras revisa la propuesta.
El contexto del conflicto agrava la incertidumbre internacional. Tras más de un mes de enfrentamientos y un alto el fuego alcanzado en abril, las negociaciones siguen estancadas, con mediación internacional limitada y advertencias de posibles nuevas escaladas si no se logra un acuerdo viable.
A nivel global, la situación genera preocupación por su impacto en la seguridad energética y el comercio marítimo, especialmente por la relevancia del golfo Pérsico. Analistas advierten que el desacuerdo entre ambas potencias podría prolongar la inestabilidad regional y aumentar el riesgo de una nueva fase del conflicto si las posturas no se flexibilizan.
English version
Global tension rises as Iran pushes peace plan and Trump remains skeptical
Iran’s government submitted a new proposal to end the conflict with the United States in May 2026, while President Donald Trump reviews the plan with clear skepticism from Washington. The initiative aims to bring the war to a close within about 30 days, following weeks of hostilities and a fragile ceasefire, but has raised concerns due to key disagreements over the nuclear program and control of the strategic Strait of Hormuz.
The Iranian proposal, structured in multiple points, focuses on achieving a definitive end to hostilities and includes conditions such as lifting sanctions and redefining maritime control in the region. However, it sidelines the nuclear issue, which remains central for Washington, becoming a major obstacle to reaching an agreement.
From the White House, the U.S. president has made it clear he does not fully trust the offer. Donald Trump has argued that Iran “has not paid a high enough price” for its past actions, reinforcing his administration’s stance of maintaining political and military pressure while evaluating the proposal.
The broader context of the conflict deepens global uncertainty. After more than a month of clashes and a ceasefire reached in April, negotiations remain stalled, with limited international mediation and warnings of potential escalation if no viable agreement is achieved.
Globally, the situation raises concerns over its impact on energy security and maritime trade, particularly due to the importance of the Persian Gulf. Analysts warn that the disagreement between both powers could prolong regional instability and increase the risk of renewed conflict if positions remain unchanged.



