El Ejército ecuatoriano desplegó tropas de élite, artillería y blindados en la provincia de Carchi para neutralizar focos de extracción ilícita.
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Unidades del Ejército de Ecuador emplean artillería y blindados en la zona fronteriza de Tulcán para combatir la minería ilegal.
Foto: @FFAAECUADOR
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Sábado, 28 de Marzo de 2026
Redacción web con Agencia Europapress
En una contundente acción militar, el Ejército de Ecuador ejecutó este viernes una serie de bombardeos dirigidos a neutralizar enclaves de minería ilegal en las inmediaciones de Tulcán, provincia de Carchi. La operación se desarrolla en un sector estratégico de la frontera norte, zona que ha sido foco de tensiones recientes entre los gobiernos de Quito y Bogotá.
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Estos ataques se encuadran en las operaciones que las Fuerzas Armadas ecuatorianas llevan a cabo en la zona «con un alto impacto en contra de la minería ilegal», según ha informado el Ejército en redes sociales.
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En el marco de estas operaciones, los soldados han empleado «un sistema de armas combinadas», con tropas de élite por tierra, tiro de morteros, helicópteros de combate y vehículos blindados (tanques), con el objetivo de «frenar la minería ilegal», según la comunicación castrense.
Las autoridades militares de Ecuador han subrayado que la minería ilegal se trata de una actividad que «genera graves impactos ambientales, afecta fuentes hídricas y vulnera la seguridad en la frontera norte» con Colombia.
Este nuevo operativo próximo a la frontera se produce una semana después de la crisis diplomática que se abrió entre Ecuador y Colombia cuando el presidente de este último, Gustavo Petro, dejó entrever que Ecuador habría atacado territorio colombiano en una operación contra grupos armados, extremo rechazado de manera categórica por las autoridades del país vecino.
En ese momento comenzó un cruce de declaraciones y reproches entre Petro y su par ecuatoriano, Daniel Noboa, evidenciando una vez más las diferencias que ambos mantienen desde hace tiempo.
Finalmente, una comisión formada por ambos países para esclarecer lo ocurrido concluyó que el proyectil no tenía como objetivo territorio colombiano, sino que se trató de un accidente al haber rebotado unos 210 kilómetros desde Ecuador hasta su país vecino.




