

Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
El Gobierno Nacional realizó un nuevo giro de $50 mil millones para el Hospital Regional de Alta Complejidad (HRAC) de Risaralda, una de las 100 megaobras estratégicas del país, cuyo costo total asciende a $732 mil millones. Aunque se esperaba un desembolso de $200 mil millones por giro, según lo acordado en la aprobación del proyecto, hasta la fecha solo se han transferido $50 mil millones durante la administración del presidente Gustavo Francisco Petro Urrego, generando preocupación por el ritmo de ejecución de esta infraestructura vital para la región.
El HRAC contará con financiación compartida: el Gobierno Nacional aportará cerca de $600 mil millones, la Gobernación de Risaralda unos $94 mil millones, la Universidad Tecnológica de Pereira aproximadamente $37 mil millones, y la Empresa de Desarrollo Territorial Urbano y Rural de Risaralda (EDUR) unos $1.7 mil millones. Sin embargo, el desfase en los giros nacionales ha generado incertidumbre sobre la viabilidad de cumplir con los plazos de entrega y la calidad de los servicios que ofrecerá el centro hospitalario.
Este retraso en la financiación no es nuevo: desde que se aprobó el proyecto como parte de las megaobras estratégicas del país, se estableció un cronograma de tres giros de $200 mil millones cada uno. Hasta ahora, solo se ha cumplido una fracción mínima del compromiso, lo que ha obligado a las entidades locales a replantear estrategias de gestión financiera y priorización de etapas constructivas para evitar paralizaciones.
La construcción del Hospital Regional de Alta Complejidad representa un avance histórico para la atención en salud de Risaralda, especialmente en servicios de alta y mediana complejidad, que actualmente deben ser referidos a otras regiones. Su retraso no solo afecta la infraestructura, sino también el acceso a tratamientos especializados para miles de pacientes, lo que convierte este proyecto en un tema de urgencia social y política.
Autoridades locales han expresado su preocupación por la falta de previsibilidad en los recursos nacionales, y han instado al gobierno central a cumplir con los compromisos asumidos. Mientras tanto, se mantiene la esperanza de que los próximos giros se materialicen con mayor celeridad, para no comprometer la entrega de una obra que podría transformar el panorama de la salud pública en el Eje Cafetero.
English version
Only $50 Billion Pesos Arrive for Risaralda’s Regional High-Complexity Hospital: Funding Delays Threaten Strategic Mega-Project
By: Luis Alberto Figueroa, Social Communicator and Journalist. Professional License 0222 issued by the Colombian Ministry of National Education
The National Government made a new transfer of 50 billion pesos for the Regional High-Complexity Hospital (HRAC) in Risaralda, one of Colombia’s 100 strategic mega-projects, with a total cost of 732 billion pesos. Although a disbursement of 200 billion pesos per installment was agreed upon when the project was approved, only 50 billion pesos have been transferred so far under President Gustavo Francisco Petro Urrego, raising concerns about the pace of construction for this vital regional infrastructure.
The HRAC will be funded through a shared model: the National Government will contribute approximately 600 billion pesos, the Risaralda Governor’s Office around 94 billion pesos, the Technological University of Pereira about 37 billion pesos, and the Risaralda Urban and Rural Territorial Development Company (EDUR) roughly 1.7 billion pesos. However, the delay in national funding has created uncertainty regarding the project’s ability to meet deadlines and deliver the quality of services expected.
This funding shortfall is not new: since the project’s approval as part of the nation’s strategic mega-projects, a schedule of three 200-billion-peso installments was established. To date, only a minimal fraction of that commitment has been fulfilled, forcing local entities to rethink financial strategies and prioritize construction phases to avoid halts.
The construction of the Regional High-Complexity Hospital represents a historic advancement for healthcare in Risaralda, particularly for high- and medium-complexity services, which currently must be referred to other regions. Its delay affects not only infrastructure but also access to specialized treatments for thousands of patients, making this project a matter of social and political urgency.
Local authorities have expressed concern over the lack of predictability in national funding and have urged the central government to honor its commitments. Meanwhile, there remains hope that upcoming installments will materialize more swiftly, to avoid compromising the delivery of a project that could transform the public health landscape in the Coffee Region.



