



En respuesta a la reciente escalada de violencia en varias regiones del país, el almirante Francisco Cubides, comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, emitió nuevas directrices el 2 de noviembre para reforzar la seguridad nacional. Las órdenes fueron dirigidas a todas las unidades desplegadas, exigiendo operar en estado de alerta máxima, intensificar la protección a la población civil y fortalecer la presencia militar en zonas críticas como el Cauca, donde se han registrado ataques con explosivos y emboscadas a la Fuerza Pública.
Las instrucciones del alto mando incluyen cuatro pilares estratégicos: mantener la cohesión institucional, garantizar la defensa de la Nación, perfeccionar los procedimientos tácticos y consolidar la articulación con autoridades locales. Estas medidas buscan contrarrestar el accionar de grupos armados ilegales que han intensificado sus ofensivas en al menos ocho focos activos del conflicto, según reportes recientes.
Uno de los puntos más sensibles es el departamento del Cauca, donde el comandante Cubides se desplazó personalmente junto a la cúpula militar para evaluar la situación. Allí ordenó el despliegue reforzado del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, con el objetivo de recuperar el control territorial y asegurar la movilidad de las tropas. También se priorizó el uso de capacidades de inteligencia para identificar redes logísticas y estructuras criminales.
El mensaje del comandante subraya que proteger a la población civil es la razón de ser de las Fuerzas Militares. En ese sentido, se hizo un llamado a mantener la superioridad moral y el temple ante los desafíos, reafirmando el compromiso con la Constitución y los derechos humanos. La ofensiva militar se mantendrá activa, con operaciones conjuntas y coordinadas para neutralizar las amenazas.
Estas decisiones se dan en un contexto de creciente presión sobre el Gobierno para garantizar la seguridad en zonas rurales, donde comunidades enteras han quedado atrapadas entre el fuego cruzado. La estrategia actual busca no solo contener la violencia, sino también restaurar la confianza ciudadana en las instituciones armadas.
English version
Colombian Military Commander orders maximum alert after armed attacks
In response to the recent surge in violence across several regions, Admiral Francisco Cubides, commander of the Colombian Armed Forces, issued new directives on November 2 to reinforce national security. The orders, addressed to all deployed units, demand operations under maximum alert, intensified protection of civilians, and strengthened military presence in critical areas like Cauca, where explosive attacks and ambushes against security forces have occurred.
The high command’s instructions are based on four strategic pillars: maintaining institutional cohesion, ensuring national defense, refining tactical procedures, and consolidating coordination with local authorities. These measures aim to counter the actions of illegal armed groups that have escalated their offensives in at least eight active conflict zones, according to recent reports.
One of the most sensitive areas is the Cauca department, where Commander Cubides personally traveled with the military leadership to assess the situation. He ordered a reinforced deployment of the Army, Air Force, and Navy to regain territorial control and ensure troop mobility. Intelligence capabilities were also prioritized to identify logistical networks and criminal structures.
The commander emphasized that protecting civilians is the core mission of the Armed Forces. He called for maintaining moral superiority and composure in the face of adversity, reaffirming the commitment to the Constitution and human rights. The military offensive will remain active, with joint and coordinated operations to neutralize threats.
These decisions come amid growing pressure on the government to ensure security in rural areas, where entire communities have been caught in the crossfire. The current strategy aims not only to contain violence but also to restore public trust in the armed institutions.



