

Ha corrido mucha agua desde que en 1913 el físico danés Neil Borg describió el modelo atómico que inició la era de la física cuántica. Solo una curiosidad científica de no ser porqué la energía guardada en el átomo habría de ser liberada por el proyecto Manhattan para crear la fatídica bomba atómica en Los Álamos, Nuevo México.
Oppenheimer, la película, que actualmente se exhibe en cines, muestra ese momento de la vida del egocéntrico físico Robert Oppenheimer, llegando al punto de idealizarlo.
El impacto de la bomba en Hiroshima y Nagasaki es conocido por todos, aunque no la real dimensión de la radiación atómica, como se puede ver en la cruda serie de Netflix Chernóbil. También s…
[4:09 p. m., 7/8/2023] Fabio Restrepo Aljure: Y EL HAMBRE SIGUE TAN CAMPANTE
Por Cesar Giovanni Garcia Cardona, 15 de julio 2023
Leí hace unos días una noticia que sale a la superficie cada cierto tiempo, como la punta de un iceberg, pero cada vez la punta se vuelve más chica y el iceberg más grande, hundiéndose no por su propio peso, sino por la poca atención que genera. Ahí seguirá bajo la superficie asomando su punta con discreción cada cierto tiempo ¡El hambre no es noticia, no vende!
Según decía en las noticias el año pasado más de 700 millones de personas padecieron de hambre, un 10% de la población mundial no tuvo que comer la mayoría de los días del 2022 y unos 30 millones murieron de hambre. En Colombia las cifras no son consoladoras pues casi el 30% padece de inseguridad alimentaria, lo cual quiere decir que, si las cosas no cambian, y no van a cambiar, padecerán de hambre muy pronto, sino es que ya la sufren.
El problema dejó de ser exclusivo del cuerno de África y ha llegado a la vuelta de la esquina. En Bogotá, Medellín o Cali lo vemos en cada semáforo y en el campo colombiano parece ser el un problema de nunca acabar.
Recuerdo el documental ‘El hambre en el mundo explicada a mi hijo’ de Jean Ziegler, basado en el libro del mismo autor. Allí Ziegler explica, de forma sencilla y paternal, como el mundo produce al año el doble de la comida que necesitamos, pero no llega a todos por muchas razones, la mayoría de ellas políticas o comerciales.
A veces no conviene a los poderosos distribuir la comida o a veces resulta más rentable echarla a la basura. El documental está en YouTube, solo dura 50 minutos y deja buenas reflexiones.
Hace un par de décadas la ONU se trazó como objetivo un mundo sin hambre para el 2030. Ya sabemos que no se podrá cumplir tal proeza.
¿Podemos hacer algo, desde nuestro pequeño rincón, además de suspirar, ante tal problema que ni la ONU ha podido con él?
Tomar conciencia ya es un buen comienzo. No se trata de amargarse la existencia ni de aburrir a nuestros interlocutores con el tema. Cada quien está luchando contra sus propios dragones, a veces tan feroces como el hambre, pero conocer algo del tema, concientizar con paciencia y actuar cuando sea posible, nos dará una mejor postura a la hora de opinar, de presionar a los poderosos o de diseñar alguna estrategia ingeniosa y eficaz para llamar a la acción, como por ejemplo el uso de las redes sociales.
Es cierto que una golondrina no hace verano, así como unas monedas en cada semáforo no son la solución. Sin embargo, así como la unidad social nos permitió hace unos 100 mil años vencer a otras especies y superar a la naturaleza para convertirnos en Homo Sapiens, así mismo podríamos volver a trabajar en equipo para derrotar a este viejo enemigo que no debería tener cabida en estos tiempos.



